¡Cuidado con los sacapintas! Sigue esta guía básica

¡Cuidado con los sacapintas! Sigue esta guía básica

Este delito no es exclusivo del territorio ecuatoriano. En Perú, a quienes lo comenten se los conoce como “marcas”; en Colombia, como “fleteros” y en Ecuador los conocemos como “sacapintas”.

Más allá del nombre con el que los identifiquemos, estos delincuentes actúan bajo una modalidad que ya conocemos: identifican a víctimas que acostumbran a manejar altas cantidades de efectivo para hacer transacciones o pagos, estudian y siguen sus movimientos hasta robarles el dinero. Los delincuentes atacan por lo general cuando las víctimas están fuera de las entidades financieras.

Uno de los factores que hace más propensos a los ecuatorianos a ser víctimas de este delito es que — pese a la disponibilidad de medios para transacciones electrónicas en la banca privada— todavía existe una alta predilección por el uso de efectivo.

En Ecuador, cerca del 90% de los servicios bancarios más usados están disponibles en canales digitales, que son más ágiles y seguros.

Es un hecho que durante la pandemia las transacciones digitales se incrementaron, según los últimos datos recopilados por Asobanca en 2020 las transacciones bancarias en banca digital crecieron 32% con relación al año 2019; sin embargo, muchos ecuatorianos todavía prefieren usar efectivo, pese a los riesgos.

Estos consejos le ayudarán a protegerse de los sacapintas:

1. Evite mantener rutinas repetitivas cuando maneja efectivo. Los delincuentes suelen hacer trabajos de inteligencia para identificar cuando una persona repite constantemente el mismo hábito. Evite, por ejemplo, ir a depositar o retirar dinero el mismo día, en la misma agencia.

2. Use preferentemente los canales electrónicos de su banco, le tomará pocos minutos hacer una transacción y evitará hacer filas o exponerse con altas cantidades de efectivo en la calle. Las entidades bancarias ofrecen a sus clientes herramientas muy útiles como banca virtual, aplicativos para celular, billeteras móviles, servicios a través de SMS, chatbots, entre otros.

3. Utilice medios diferentes al efectivo cuando tenga que hacer pagos, sobre todo en épocas como diciembre, cuando se hacen compras navideñas. Recuerde que la tarjeta de débito es mucho más segura para hacer compras, y en esencia, usar este plástico es básicamente igual usar el efectivo. En el país cada vez hay más locales que aceptan tarjetas de débito.

4. Si no existe otra alternativa y requiere usar altas cantidades de efectivo en sus transacciones, no olvide que los bancos ofrecen el servicio de transporte de valores. Contacte a su banco con anticipación para conocer cómo funciona la contratación de este servicio.

5. No olvide que la Policía Nacional también ofrece el servicio de custodia durante el traslado de valores a entidades financieras. Se trata de un servicio gratuito al que puede acceder cualquier ciudadano haciendo una solicitud a esta entidad.

¡Siete formas para comenzar a ahorrar ya!

¡Siete formas para comenzar a ahorrar ya!

Un relato de la Biblia cuenta en Génesis cómo el patriarca José gestionó en Egipto el ahorro de provisiones para que el pueblo pudiera hacer frente a una gran hambruna futura. El relato dice que un faraón tuvo un sueño en el que veía vacas flacas comerse a un grupo de vacas gordas y José interpretó que eso era un anuncio de épocas de escasez. De ahí viene el lema que invita a ahorrar para la época de “vacas flacas”.

Lamentablemente, no es común que a la gente se le revele en sueños cuando llegarán las vacas flacas; por ende, quienes ahorran lo hacen porque han cultivado un hábito de previsión, aunque no siempre se ahorra para eventos inesperados, también se ahorra para cumplir metas.  Cualquiera que fuera el caso, ahorrar siempre es una buena idea.

Los depósitos en la banca privada ayudan a ver cómo va el comportamiento de ahorro entre los ecuatorianos, y también reflejan la confianza que generan estas entidades. De acuerdo con los últimos datos de la Superintendencia de Bancos, a junio de 2021 los depósitos en la banca se ubicaron en USD 37.988 millones, es decir, crecieron de 13,3% con respecto al mismo mes del año anterior. El 64% de ese monto corresponde a depósitos de ahorro y a plazo.

Aunque el escenario de incertidumbre que configuró la pandemia pudo despertar conciencias e impulsar a muchos a ahorrar, el país y la región todavía enfrentan desafíos para que la cultura de ahorro se vuelva un hábito arraigado y no sea una decisión del momento.

Verónica Frisancho, economista e investigadora del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) menciona varias razones que podrían explicar por qué en América Latina ahorramos menos que en otros países. Entre las posibles causas menciona la baja alfabetización financiera, la falta de confianza en el sistema financiero; e incluso esboza que esto podría tener que ver con factores genéticos y hasta el uso del lenguaje.

Si está decidido a ahorrar, estas sugerencias le servirán:

Modelo 50-30-20

Este es uno de los métodos más conocidos y recomendados por los expertos en finanzas personales, pero requiere constancia y autoevaluación.

Si desea aplicarlo, el primer paso es hacer un presupuesto de ingresos y gastos. Anote sus ingresos y luego proceda a identificar sus gastos, es decir, separe los gastos fijos de los gastos variables o prescindibles.

El modelo indica que debe destinar máximo el 50% de los ingresos a los gastos fijos; es decir, a aquellas necesidades que no puede dejar de pagar, como el arriendo, el agua o la luz.

En tanto, el 30% de sus ingresos puede destinarlo a los gastos variables; es decir, a aquellas cosas que pueden calificarse como “gustos” o deseos. El 20% restante debe destinarlo al ahorro.

Si al hacer su presupuesto identifica que hay gastos que están excediendo estos porcentajes, busque espacios para optimizar el gasto, sobre todo los del rubro variable.

Principio Pareto o Ley 80-20

El principio de Pareto fue descrito por el economista Vilfredo Pareto en 1906. Este establece que el 20% del esfuerzo destinado a una tarea genera un 80% de los resultados. En finanzas personales, el principio ayuda a quienes tienen problemas identificando los tipos de gastos y quizás batallan al aplicar el método 50-30-20. Con el principio Pareto, la persona puede destinar el 80% de sus ingresos a cualquier gasto, solo debe recordar que un 20% de sus ingresos lo debe ahorrar.

Reto de 52 semanas

Este mecanismo le ayudará a ahorrar USD 1.378 en un año. Se conoce como el “reto de las 52 semanas” porque es el número de semanas que tiene un año. Puede empezar en cualquier fecha, pero recuerde, debe hacerlo durante las 52 semanas.

Comenzará este reto guardando USD 1 en la primera semana; en la semana 2 ahorrará USD 2; en la semana 3 tendrá que ahorrar USD 3, y así sucesivamente hasta la última semana, en la que tendrá que guardar USD 52. 

Método Kakebo

Es un método que tiene como objetivo llevar un registro de los gastos fijos y el control de las variables. La idea es anotar cada uno de sus gastos de forma minuciosa, para así fijar metas y lograr ahorrar dinero hasta en un 35%. Requiere disciplina para anotar hasta el más mínimo detalle de los gastos, además, conciencia para darnos cuenta en dónde es que se esconde el dinero o en dónde estamos gastando de más.

Ahorro programado

Recuerde que tener el dinero en la misma cuenta que usa en su día a día puede ser una tentación para gastar el dinero que quería ahorrar.

Una alternativa para usted es el servicio de ahorro programado que ofrecen los bancos del país, así el ente debitará cada mes el monto que usted decida y lo guardará por el tiempo que usted autorice.

Al optar por este mecanismo ganará una tasa de interés, de acuerdo al banco, e incluso puede acceder a premios que suelen ofrecer algunas entidades a manera de incentivo para sus clientes. En los portales web de los bancos encontrará simuladores para que comience a familiarizarse con la dinámica.

Los clásicos sobres

Este método es más útil para quienes están acostumbrados a manejar dinero en efectivo. Consiste en reunir todo el dinero de los ingresos y hacer un presupuesto de los gastos que se tendrán ese mes. Una vez que tenga claro cuánto debe gastar en cada rubro, busque varios sobres y marque cada uno con el gasto destinado a esa necesidad y meta el dinero en cada sobre. De esta manera sabrá cuánto dinero “sobra” fuera de los sobres, y con él que puede comenzar a ahorrar.

El Método Harv Eker

Este mecanismo fue ideado por Harv Eker en su libro ‘Los secretos de la mente millonaria’, en donde propone un sistema de racionalización del gasto con base en porcentajes prefijados de antemano:

  • Para los gastos imprescindibles, como la luz o la comida: 55%
  • Ahorro: 10%
  • Formación continua: 10%
  • Inversiones a largo plazo: 10%
  • Consumo y ocio: 10%
  • Donativos: 5%

No existe una receta perfecta para el ahorro, pues cada persona enfrenta desafíos propios a los que debe hacer frente con sus ingresos y no hay manera de adivinar cuando vendrán los imprevistos. Sin embargo, recuerde que cualquier método de ahorro puede ser eficaz si se compromete a realizarlo con constancia y compromiso.

Millennials y Baby Boomers: ¿Cómo afrontan las incertidumbres económicas dos generaciones tan distantes?

Millennials y Baby Boomers: ¿Cómo afrontan las incertidumbres económicas dos generaciones tan distantes?

Agruparnos bajo estas etiquetas generacionales nos ha permitido identificar qué características compartimos y así entender qué experiencias y detalles nos hacen pensar y actuar diferente.

Por: Evelyn Tapia, especialista en Gestión de Contenidos Asobanca

Nos hemos acostumbrado a agruparnos con etiquetas que nos definen de acuerdo con la época en la que nacimos, aunque todavía no haya un consenso total con respecto a los años tope de los relevos generacionales.

Hay por lo menos cinco etiquetas generacionales, pero dos acaparan más atención y generan más análisis, por el protagonismo que han tenido en la economía. Están los baby boomers, que hoy están entre los 60 y 75 años, quienes impulsaron el desarrollo inmobiliario y el crecimiento de las grandes urbes.  Y por otro lado están los millennials, la generación marcada por el desarrollo tecnológico y ávida por la preparación académica.

Agruparnos bajo estas etiquetas generacionales nos ha permitido identificar qué características compartimos y así entender qué experiencias y detalles nos hacen pensar y actuar diferente. Conocernos y reconocernos, además, es útil para hacer frente a los desafíos de la vida; uno de esos desafíos es el manejo de las finanzas personales.

Los millennials

El portal PR Newswire menciona los resultados de un análisis que realizó en 2019 la firma estadounidense especializada en consolidación de deudas Consolidated Credit sobre el endeudamiento de las personas según su generación. El reporte señala que la generación más endeudada es la generación de los millennials.

Estos jóvenes adultos acumulan deudas de consumo con tarjetas de crédito por alrededor de USD 1.500 millones y, además, tienen altas sumas que pagar por préstamos estudiantiles, dice PR Newswire. “Los millennials enfrentan la presión de mimar a sus hijos al tiempo que pagan sus préstamos estudiantiles”, se explica en el reporte. En efecto, una de las características de esta generación es su alto nivel de preparación educativa y su afán por conocer el mundo. De ahí que para esta generación una de las claves está en prestar más atención a cómo están usando su tarjeta de crédito y en mantener en orden sus finanzas para honrar el préstamo educativo y el resto de compromisos acumulados.

Aquí algunos consejos útiles:

  • Si tiene más de una tarjeta de crédito, establezca recordatorios en agenda o celular de las fechas de corte y vencimiento de cada plástico, para evitar caer en mora.
  • Elabore un presupuesto mensual para identificar sus ingresos y gastos permanentes, para que así conozca cuál es su capacidad de endeudamiento con la tarjeta, sin olvidar otras deudas ya adquiridas, por ejemplo, la de su maestría. Los especialistas en educación financiera coinciden en que la capacidad de endeudamiento de una persona debería ser máximo el 40% de los ingresos netos.
  • Lo óptimo es usar el crédito diferido de su tarjeta para aquellos consumos de bienes de larga duración, por ejemplo, el juego de muebles y electrodomésticos para su hogar de recién casado. En cambio, el pago corriente, que no genera interés si se paga a tiempo, es recomendable para aquellos consumos de bienes y servicios de más corto plazo, como por ejemplo, las compras de víveres en el supermercado o el viaje a Galápagos de una semana.
  • Si por la crisis económica llega a tener problemas para pagar las cuotas de su crédito educativo o de su tarjeta de crédito, recuerde que los bancos siempre ofrecen alternativas de alivio a los clientes que atraviesan complicaciones. Consulte sobre las opciones de refinanciamiento y reestructuración de su deuda y evite así caer en mora, pues esto perjudicará su historial y complicará el acceso a futuros créditos.

Los baby boomers

Un reportaje de la BBC los llama la generación más rica, pues lograron comprar casa y criar varios hijos. Además, son la generación que ha logrado ahorrar más.

No obstante, hay incertidumbres que matizan las realidades de los baby boomers que viven en economías menos prósperas.

Esta generación está conformada por personas que están por jubilarse o llevan ya un par de años jubiladas. De ahí que algunas de sus preocupaciones son: ¿me alcanzará el dinero de mi jubilación para tener una vida de calidad? ¿Alcanzará mi jubilación para pagar médicos y tratamientos si me enfermo? ¿Podrá mi hijo pagar su maestría y mantener a mis nietos?

Al ser una generación que ahorró más y tiene más recursos, pueden sentirse atraídos por invertir su dinero para que este genere más ganancias.

Estos son algunos consejos para aquellas personas que están en este segmento:

  • Invertir es sano, pero manténgase alerta y evite caer en posibles estafas que prometen altísimos rendimientos en períodos cortos de tiempo.
  • No invierta en sistemas “novedosos” de inversión si no comprende cómo funcionan, busque asesoría para invertir en entidades formales y reguladas por las autoridades del país.
  • Evite dar clic en ofertas de inversión y negocios llamativos que aparecen en sitios de internet poco seguros o que llegan de correos desconocidos.
  • No apueste todo al mismo caballo; es decir, si ha decidido invertir en una entidad formal y regulada, diversifique los instrumentos en los que va a invertir.