Buró de Crédito: el carácter de pago de los ecuatorianos es positivo

Buró de Crédito: el carácter de pago de los ecuatorianos es positivo

Por Wilmer Torres Peña.

Hasta 2002 funcionó la «central de riesgo» que permitía a la Superintendencia de Bancos monitorear el estado de la cartera y de los créditos del sistema bancario. Además, ayudaba a los bancos a conocer el nivel de endeudamiento y el carácter de pago de sus clientes.

Y, en 2002, la Superintendencia de Bancos reemplazó la “central de riesgos” por los Burós de Crédito, instituciones que recopilan los comportamientos de pago de las personas que acceden a préstamos y créditos en instituciones financieras, en casas comerciales y en empresas de telecomunicaciones.

Marco Rodríguez, presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) señala que, a diferencia de la centra de riesgos, los burós permiten que haya información actualizada del historial crediticio de los clientes del sistema financiero.

“Ahora ya no solo tienen la foto de una persona, sino la película completa. Con ello podemos saber si una persona, que, quizás hoy aparece como mal pagador porque sufrió una enfermedad, siempre tuvo un buen historial crediticio”.

Marco Rodrìguez.

Con la información del historial crediticio de un cliente (comportamiento de pago), los servicios financieros que prestan los buros permiten que las entidades -que otorgan créditos- puedan conocer a la persona con la cual evalúan realizar negocios.

La calificación del comportamiento de pago de un cliente se conoce como “scores” y como señala la Asobanca, este indicador viene a ser como la libreta de calificaciones que una persona obtenía en el colegio o la universidad: si estudiábamos teníamos una buena nota, pero sino lo hacíamos, la calificación era baja.

Según Aval Buro, el score de crédito es un puntaje entre 0 y 999 puntos que mide la probabilidad de que un cliente pague a tiempo su crédito. Cuando pagan oportunamente las deudas, el score será cercano a 999 puntos, mientras que, si no se pagan puntualmente, el score se deteriorará y bajará.

El estudio “Radiografía del crédito en Ecuador” (Asobanca y Aval Buró, julio de 2022) señala que tener un buen score es importante para acceder a un crédito porque abre las puertas a oportunidades de financiamiento con mejores condiciones.

La publicación de Asobanca y Aval Buró concluye que los ecuatorianos tienen un buen carácter de pago, debido a una reducción considerable de los pagos incumplidos: Las operaciones crediticias con pagos incumplidas cayeron de 6,40% (6.044) en junio de 2020 a 2,81% en junio de 2022 (4.083).

Si se analiza solo por empresas, la publicación señala que, pese al impacto de la pandemia del coronavirus en la economía, las empresas con las mejores calificaciones crediticias se encuentran en Tungurahua, Imbabura y Cotopaxi. En esas provincias el préstamo está destinado a los sectores de comercio, al agrícola y a la manufactura.

Registros en burós de crédito, positivo para clientes

Es positivo que los burós de crédito registren información del historial crediticio de los clientes -dice el titular de la Asobanca- porque permite a los bancos, a las cooperativas, a las casas comerciales y a las empresas que brindan servicios o créditos, considerar a una persona como un candidato a recibir un financiamiento.

“Pero, qué pasa si no existiera información del historial crediticio: sería difícil tomar una decisión (crédito). Pregunto: ¿Prestarías tu dinero a una persona que no conoces?; es muy seguro que no, pero si tienes información, estarías más motivada a prestar dinero”, explica Rodríguez.

Lo mismo pasa con una institución financiera, que, con base a información crediticia de los burós, otorga un crédito a una persona.

En ese sentido, Asobanca hace varias recomendaciones a la ciudadanía para que cuiden su historial crediticio. Entre esas medidas están:

  • Pagar a tiempo las deudas.
  • Ponerse al día en las obligaciones vencidas.
  • Mantener solo una operación crediticia.
  • No sobreendeudarse más allá de las posibilidades de ingresos.

Propuestas para eliminar “la central de riesgos”

Eliminar el historial crediticio y borrar las calificaciones o scores son parte de varios proyectos legales que se analizan en la Asamblea Nacional.

Pero, eliminar el historial crediticio y borrar las calificaciones perjudicará a los clientes que quieren acceder a un préstamo o crédito, pues las entidades financieras y casas comerciales no contarían con información del perfil de ese cliente, lo que produciría menor colocación de crédito.

Más bien, Asobanca propone el fortalecimiento de los burós crediticios, que permitan contribuir a dibujar mejor el perfil de un cliente, que, en la actualidad, no se está tomando en cuenta para el otorgamiento de un crédito. Por ejemplo, fortalecer el perfil de un cliente con el historial en el pago de sus servicios básicos, de arriendo y de pensiones educativas.

Hay gente que tiene carácter de pago, pero entre pagar la pensión del colegio y el crédito, puede que prefiera pagar el colegio. En ese escenario, el cliente muestra responsabilidad y carácter de pago ante una dificultad puntual.

Asobanca plantea, además, que se implemente un sistema de ponderación en el que la calificación buena (score) se mantenga registrada durante más tiempo y se le dé más peso en la ponderación de riesgo; y, por otro lado, a la mala calificación se le otorgue menos peso y menos tiempo de duración.

Actualmente, la ponderación entre los dos tipos de calificación, tanto la mala como la buena es igual, dura seis años para cada una. En otros países, como en Perú, la buena calificación permanece 10 años y la mala dos.

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Cinco señales de que eres apto para recibir un crédito

Cinco señales de que eres apto para recibir un crédito

Las experiencias de las personas en torno al crédito pueden resultar muy distintas. Por un lado, están las personas que han encontrado en el crédito un instrumento útil para alcanzar metas que cambiaron sus vidas.

El año pasado tuve la oportunidad de entrevistar a una madre de familia de dos pequeños, que con orgullo me contó que logró ampliar su pequeño restaurante en el sur de Quito; compró un horno e insumos que hicieron más sencillo el trabajo y le permiten atender mejor a sus clientes. Lo hizo con ayuda de un crédito de la banca privada.

Varios recuerdos importantes de mi vida están ligados también a un crédito.  Mi intercambio para aprender inglés en Canadá. Mis papás decorando la casa que por fin pudieron comprar luego de haber pagado arriendos durante 20 años. Mi primer auto.

Pero del otro lado están también aquellos que no pueden o no han podido acceder a un crédito formal. En este punto, entonces, surge la pregunta: ¿por qué unos sí reciben créditos y otros no?

Los expertos en educación financiera coinciden en que existen al menos cinco aspectos que suelen influir en el otorgamiento de créditos. Conocer estas variables resulta indispensable para que corrijamos o mejoremos aquellas cosas que están en nuestra cancha. Por una amable coincidencia del idioma español estos cinco aspectos comienzan con la letra “C” y, por ello, los especialistas suelen referirse a estos como: Las cinco “C” del crédito.

Carácter

El carácter de pago es la credibilidad que ha construido una persona en lo referente al pago de sus compromisos y obligaciones de crédito. Esta variable, en términos sencillos se refiere a qué tan bueno o malo es un sujeto para honrar sus deudas; el carácter se puede ver a través del historial crediticio de una persona.

Es cierto que un cliente puede tener recursos para pagar un crédito, pero si no tiene disposición o carácter para hacerlo, incurrirá en mora, por lo tanto, no será visto como un buen sujeto de crédito.

Recuerde que esta variable está en la cancha del cliente. Pagar a tiempo una deuda es la mejor forma de mostrar un buen carácter de pago.

Capacidad

Un prestamista necesita saber si la persona que recibe el crédito tiene posibilidades de pagar su compromiso, de ahí que resulta importante evaluar su capacidad de pago.

Una de las prioridades de los bancos es cuidar el dinero de sus depositantes, por ello, no pueden arriesgar esos recursos prestando dinero que quizás nunca podrán recuperar, esto afectaría a los depositantes.

No existe un monto de dinero específico que se requiera tener como ingreso para acceder a un préstamo, lo que se debe tener en cuenta más bien es la capacidad de pago de cada uno. ¿Qué es la capacidad de pago? Es la cantidad máxima de los ingresos que una persona puede destinar al pago de deudas.

Para saber su capacidad de pago debe conocer cuáles son sus ingresos y cuáles son sus gastos, no olvide incluir las cuotas de deudas ya adquiridas.

Reste a los ingresos sus gastos y las cuotas de las deudas que debe pagar. Ese es su ingreso neto. Los especialistas recomiendan que no se destine más del 40% de los ingresos a pagar deudas.

Colateral

También suele ser llamado “garantía” o “aval” y se refiere a los activos (por ejemplo, un bien inmueble, maquinaria, inventarios) con los que cuente el cliente para asegurar o garantizar el pago del préstamo en el caso de que, por alguna razón, no pudiera pagar el monto.  

La intención del ente que otorga un crédito no es quedarse con los bienes del cliente, pues esto genera más gastos a los bancos y engorrosos trámites legales. Lo ideal es recuperar el crédito con los pagos a tiempo recibidos por el cliente. Además, así usted puede construir un buen historial.

Recuerde que no todos los créditos exigen un colateral, este requisito suele depender del monto que solicite la persona o empresa y del tipo de crédito. También hay créditos en los que más que un colateral, se solicita que una persona participe como garante de la deuda.

Capital

Los ingresos, como el salario mensual del cliente, suelen ser la fuente principal de pago de un crédito, no obstante, los entes también pueden tomar en cuenta otros factores, como el capital; es decir, los ahorros, inversiones y otros activos con los que cuente el posible deudor para hacer frente a su compromiso.

Condiciones

Se refiere a las condiciones generales que puedan afectar el pago del monto prestado. En este punto están temas como el destino que se le dará a los fondos recibidos del banco, el plazo de pago, e incluso, las condiciones económicas que atraviesa el país en donde vive el deudor. ¿El país atraviesa una grave recesión económica, la economía está estancada o más bien está en una etapa de crecimiento? Eso influye en importantes aspectos como la inflación, la tasa de empleo, entre otros.