La banca privada líder en ciberseguridad

La banca privada líder en ciberseguridad

La pandemia del coronavirus cambió el desarrollo de las actividades a nivel social y económico, por ejemplo, aceleró el uso de medios de pago digitales en las transacciones financieras. Con ello, la banca privada se consolida como uno de los sectores con más altos índices de digitalización.

En Ecuador, alrededor del 90% de los servicios bancarios están disponibles vía digital, a través de las páginas web, las aplicaciones para el celular; los asistentes virtuales tipo chatbots; los tokens de acceso, los sistemas de doble verificación, entre otros servicios más.

Ese incremento en los servicios ha ocasionado que el número de personas que usa los canales digitales (plataformas web y aplicaciones celulares) para realizar transacciones bancarias pase de 1,2 millones a 4,3 millones entre 2019 y 2021, un aumento de 261% (3,1 millones), según el estudio El Avance de la Banca Digital en Ecuador (Asobanca, Julio 2022).

En este contexto, los bancos ecuatorianos están respondiendo a los avances de la digitalización y la ciberseguridad, a través del cumplimiento de las normas y regulaciones, así como con los más altos estándares de seguridad que aplica la industria a nivel mundial.

Una de ellas es la Norma de Riesgo Operativo expedida por la Superintendencia de Bancos, que impulsa a los bancos a adecuar sus actividades para afrontar los diferentes riesgos que se presentan a nivel de ciberseguridad, como la vulneración de la seguridad de la información bancaria.

Fabián Íñiguez, subdirector nacional de Registros Públicos del Gobierno de Ecuador, quien será uno de los ponentes durante las Jornadas de Seguridad Bancaria, el próximo 22 y 23 de junio en el Swissotel (Quito), señala que los bancos están haciendo bien su trabajo, por un lado a través del cumplimiento rigoroso de normativas y estándares internacionales, y también estando lista por medio de protocolos de seguridad ante eventuales ataques, los mismos que buscan en última instancia evitar un impacto en la actividad financiera de sus clientes.

“La banca es uno de los mejores sectores en cuanto a ciberseguridad porque cumple con la normativa y regulación para prevenir y saber actuar cuando ocurren los ciberataques. Además, los bancos generan concienciación para que la ciudadanía esté alerta ante los ciberataques”, dijo Íñiguez, al resaltar la seguridad, la tecnología y las actividades educativas que despliegan las entidades financieras para proteger a sus clientes.

Los esfuerzos e inversiones en tecnología y seguridad han permitido que los bancos tengan, entre otras cosas, aplicaciones (apps), páginas web, y otros medios de contacto digitales muy seguros. La tecnología con la que cuenta la banca privada permite ofrecer a los clientes soluciones y productos innovadores, acorde a sus necesidades, con la finalidad de establecer una relación más personalizada, cercana, confortable y segura.

Según el último Índice Global de Ciberseguridad de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, agencia de la Organización de las Naciones Unidas, Ecuador se encuentra en el puesto 119 de 182 países en vulnerabilidad por ataques cibernéticos, principalmente códigos maliciosos (malware). Además, en el país se registran otros ataques como el phishing, la ingeniería social y los softwares espías (troyanos) que también afectan a los usuarios de la banca.

En Ecuador se contabilizaron pagos a cibercriminales por más de USD 7,8 millones en 2022, según el sitio Ransomwhere. Los ataques se producen a través del phishing, smishing, utilización del método de sim swapping (que es la reposición de Sim Card), o por robo o pérdida de documentos personales o sus terminales móviles, entre otras modalidades.

De acuerdo con las estadísticas de la Unidad de Ciberdelitos de la Policía Nacional del Ecuador, en 2022 ocurrieron 1.340 casos de ataques cibernéticos denunciados, principalmente en Guayas, Pichincha, Manabí, Imbabura, Carchi y Azuay.

La Policía reconoce que esta estadística podría aumentar si las víctimas de los ciberdelincuentes hicieran sus denuncias ante las autoridades competentes como la Policía y Fiscalía.

Educación digital

Fabián Íñiguez afirma que los clientes de la banca deben estar atentos, sobre todo, a los ataques por medio del ‘phishing’, que consiste en engañar a las personas -mediante un correo electrónico falso- para que compartan información personal como contraseñas, número de tarjetas, número de cuentas bancarias, entre otra información personal sensible.

Al respecto, recomendó ser cautos en el uso de sus claves y usuarios en los canales digitales. Aclaró que las entidades financieras no piden claves o información confidencial por medio de correos o mensajes de texto. Y, en el caso que reciban este tipo de correos (donde también se agregan enlaces o links), la opción es no contestar y denunciar en el banco o Fiscalía.

Por lo general, los correos y páginas web fraudulentos tienen faltas de ortografía, errores de sintaxis y otro tipo de anomalías incluso en el diseño gráfico.

Íñiguez advierte que los clientes de la banca son el eslabón más débil en cuanto a la ciberseguridad, debido a su falta de precaución. Por eso, reconoce la necesidad de que los bancos sigan trabajando en educación digital con sus clientes. “Es muy importante que los usuarios conozcan y apliquen conceptos básicos y reglas claves de ciberseguridad que son necesarias para utilizar correctamente las herramientas digitales, con el fin de evitar ser blanco de la ciberdelincuencia”.

La banca ecuatoriana continúa fortaleciendo las infraestructuras tecnológicas a través de las cuales ofrece servicios a sus clientes y usuarios, además de coordinar con autoridades (entre otras la Policía Nacional), la ejecución de campañas de comunicación dirigidas a educar a los clientes y a la ciudadanía en general sobre las normas de ciberseguridad, y, así, evitar estafas y robos que diseñan los ciberdelincuentes.

Sobre la Sexta Edición de las Jornadas de Seguridad Bancaria

La Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), en colaboración con su Comité de Seguridad Bancaria Integral, organizan la VI Edición de las Jornadas de Seguridad Bancaria el próximo 22 y 23 de junio en el Swissotel, en Quito. Durante el evento se abordarán temas de actualidad para el sistema financiero del país. Esta edición integrará charlas magistrales y paneles a cargo de expertos nacionales e internacionales que intercambiarán experiencias y conocimientos en torno a temas coyunturales y de impacto en materia de seguridad física, ciberseguridad, seguridad de la información y de seguridad lógica.

Los interesados en las jornadas de seguridad bancaria pueden inscribirse en el siguiente link: https://www.jornadasdeseguridad.com/contact-8

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Sobreendeudamiento: Cómo mantener tus finanzas en orden

Sobreendeudamiento: Cómo mantener tus finanzas en orden

Por lo general, cuando una persona desea adquirir algún bien, como un electrodoméstico, un juego de sala o comedor, o un nuevo teléfono, lo va pagando en cuotas. Lo mismo pasa cuando, para lograr algún objetivo o meta de mayor envergadura, como comprar un vehículo y comprar o construir su primera casa se busca un crédito en una entidad financiera.

Sin embargo, endeudarse sin límite o sin responsabilidad podría generar problemas financieros en el futuro, y a eso se lo llama sobreendeudamiento.

Las empresas y personas no deben tenerle miedo a pedir un crédito. Estas son algunas de las ventajas de asumir un nuevo compromiso financiero, según el artículo “Sobreendeudamiento: ¿cómo podemos combatirlo?” (Santander, 2022):

  • Historial crediticio: Construir y con ello tener un buen historial crediticio, que es una buena “carta de presentación” que facilitará el acceso a financiamiento a futuro.
  • Realizar inversiones o aprovechar oportunidades: Un préstamo permite a las personas y empresas invertir en un bien o servicio que, con el tiempo, le puede generar ingresos.
  • Mejorar su calidad de vida: Endeudarse de forma responsable para mejorar la calidad de vida, aunque no haya tiempo para ahorrar, es una “buena y sabia decisión”.
  • Puede ser el comienzo de una vida empresarial: Una deuda bien planificada le permitiría a una persona hacer crecer su emprendimiento. Por ejemplo, ese capital ayudaría a incrementar el inventario de su negocio.
  • Ayuda en una emergencia: Un préstamo en un momento de crisis permite tener una salida a una situación de emergencia o algún imprevisto.

Por eso, el endeudamiento es una buena opción para mejorar la calidad de vida de una familia y de la sociedad, porque los nuevos compromisos financieros permiten -a las personas y empresas- el acceso a bienes y servicios que de otra manera no se podrían obtener.  

Siempre es importante que, tanto la persona como una empresa, sean prudentes y responsables en el uso del crédito, y que sus obligaciones no superen sus ingresos, e incluso estén por debajo de ellos. Los bancos o el crédito como tal, no son los responsables del sobreendeudamiento de las personas.

Para evitar el sobreendeudamiento, las personas y empresas deben analizar -adecuadamente- las razones por las cuales se están endeudando; además, es importante que determinen si las cuotas del préstamo serán recuperadas con los beneficios que recibirán tras la adquisición de un bien o servicio por el cual se endeudaron. Estos dos criterios permitirán identificar si el endeudamiento de hoy, es sano y generará ingresos / beneficios en el futuro.

Para ser más precisos, se expone el siguiente ejemplo: Juan Carlos tiene ingresos mensuales de USD 1.100 y decide comprar un nuevo automóvil. Adquiere el vehículo y se compromete, por cinco años, a pagar una cuota mensual de USD 550. Aunque parece que es una cuota que entra en el presupuesto personal, no lo es, pues Juan Carlos también destina alrededor de USD 500 mensuales para el arriendo de un pequeño departamento y para el pago de servicios básicos, alimentación y ocio. Es decir, en total, los gastos mensuales oscilan los USD 1.050, sin contar emergencias médicas y el pago del mantenimiento y combustible de su nuevo carro.

Al verse en aprietos económicos, Juan Carlos empieza a usar, de forma desmedida, la tarjeta de crédito para pagar algunas obligaciones, acumulándose de nuevos compromisos financieros que ponen en riesgo su salud financiera en el futuro. Eso significa que se llenaría de deudas y de pagos atrasados.

En resumen, endeudarse sin haber hecho un presupuesto detallado, considerando todos los compromisos actuales y los futuros, comprometiendo más allá de los ingresos mensuales puede tener consecuencias financieras graves a largo plazo y generar problemas que impacten en una disminución en la calidad de vida. Por lo tanto, es importante planificar cuidadosamente las finanzas y no gastar más de lo apropiado.

Estas recomendaciones para evitar el sobreendeudamiento son parte de los programas de educación financiera que impulsan los bancos privados de Ecuador.

“Los bancos están comprometidos en ayudar a sus clientes a evitar el sobreendeudamiento y fomentar la educación financiera para mejorar la toma de decisiones informadas” (Banco Mundial, 2018).

Parte de los resultados en educación financiera fueron expuestos en la campaña ¿Sabías Que?, de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca). Por ejemplo, los bancos privados benefician cada año a más de dos millones de ecuatorianos con educación financiera, entre ellos emprendedores, colaboradores, clientes, estudiantes, entre otros. Estos programas apuntan a fomentar la salud y el bienestar financiero de las personas, alcanzan a todo el territorio nacional y se realizan de forma presencial y virtual.

Los programas de educación financiera son clave para la salud financiera de las empresas y personas, más aún, para quienes van a solicitar un crédito por primera vez y con esto, iniciar su historial crediticio.

En su último boletín de Evolución de la Banca, con corte a marzo de 2023, la Asobanca señaló que los bancos privados de Ecuador siguen siendo aliados clave para entregar financiamiento -de manera prudente, técnica y responsable- a los hogares, empresas y negocios y, así contribuir en la dinamización de la economía, debido a su efecto multiplicador que genera el crédito formal.

Ecuatorianos son buenos pagadores

Los ecuatorianos registran un buen carácter de pago en sus compromisos financieros.

El carácter de pago se mide a través del score crediticio, que es uno de los elementos que analizan las instituciones financieras dentro del proceso de evaluación crediticia.

El score es un puntaje que va de 1 a 999, que permite identificar la probabilidad de que la persona consultada tenga un incumplimiento en su crédito de más de 60 días en los próximos 12 meses: mientras más alto sea el puntaje del score, la probabilidad de incumplimiento será menor y mientras más bajo, esta probabilidad de recurrir en pagos incumplidos es mayor.

El tercer reporte de la Radiografía del Crédito en Ecuador (Asobanca y Aval Buró, febrero 2023), establece que los ecuatorianos tienen un buen carácter de pago, y esto se evidencia en una reducción considerable de los pagos incumplidos: Las operaciones crediticias con pagos incumplidas cayeron de 5,22% en diciembre de 2020 a 3,44% en diciembre de 2022.

Cómo tratar el sobreendeudamiento

En el informe “Sobreendeudamiento: ¿cómo podemos combatirlo?”, Santander señala que una vez que la persona identifique que está sobreendeudada o en riesgo de caer en ese proceso, es necesario que arme una estrategia para revertir esa situación.

Estas son algunas recomendaciones de Asobanca para retomar el control de las finanzas personales y así combatir el sobreendeudamiento:

  • Para mantener finanzas personales saludables es importante que los ecuatorianos no se endeuden más allá de lo que le permiten pagar sus ingresos mensuales.
  • Las personas deben realizar un presupuesto mensual de sus gastos, con el objetivo de identificar cada rubro y de esa forma priorizar y eliminar lo que realmente no necesitan.
  • Es importante aplicar el método 50 40 10. Es decir, de los ingresos mensuales, destinar el 50% para los gastos básicos e imprescindibles del hogar, el 40% para los gastos personales y el 10% para ahorrar.
  • Se sugiere realizar una compra a crédito solo de aquellos bienes que vayan a durar más allá del plazo de pago de dicho crédito.  Es decir, evitar comprar a crédito artículos como alimentos o productos de supermercado.
  • Para ordenar las finanzas personales, las personas deben buscar opciones para comprar un bien o producto, priorizando un producto de calidad y económico. Se podría encontrar un producto con un empaque de mayor cantidad o volumen, a un menor precio.
  • Eliminar los gastos hormiga, es decir, los consumos de montos pequeños que al parecer no repercuten en el presupuesto, pero, en realidad cuando se suman, tienen un alto impacto en las finanzas personales o familiares.
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Claves para comenzar a ahorrar con pocos ingresos

Claves para comenzar a ahorrar con pocos ingresos

Quién no ha tenido épocas de “vacas flacas”, en donde ha sido necesario ajustarse el bolsillo, debido a mayores gastos, a imprevistos financieros o quizás a menores ventas en los negocios o la pérdida de un empleo.

Estas situaciones, acompañadas de una mala planificación financiera a nivel personal, ocasiona que el dinero no alcance hasta el fin de mes, lo que se convierte en todo un desafío de tratar de cumplir con las obligaciones financieras comunes.

Por eso, comenzar a ahorrar resulta muy importante, pero puede ser complicado, especialmente cuando los ingresos son limitados. Sin embargo, hay varias claves que permiten a las personas ahorrar, incluso cuando los ingresos personales son bajos. Entre ellas:

1.- Adoptar metas de ahorro realistas: Todas las personas deben definir metas de ahorro realistas que permitan cumplir con sus objetivos de ahorro.

El informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) denominado “Construyendo un futuro mejor para todos: Una visión de las finanzas para el desarrollo”, advierte que las personas deben tener un plan claro para comenzar a ahorrar, para priorizar sus gastos y para tomar decisiones informadas sobre cómo utilizar su dinero, especialmente a la hora de atender una emergencia o para cumplir metas a largo plazo.

2.- Reducir gastos innecesarios: Un elemento clave para ahorrar es reducir los gastos innecesarios. Según el estudio “Reduciendo la desigualdad de ingresos y mejorando el bienestar en América Latina y el Caribe» del Fondo Monetario Internacional (FMI), las personas con escasos ingresos gastan en mayor proporción en transporte, vivienda y alimentos. Una de las recomendaciones para reducir los costos de estos ítems es cocinar -con más frecuencia- en casa, en lugar de comer en un restaurante y, a la hora de arrendar, por ejemplo, buscar opciones de viviendas más asequibles.

3.- Ahorrar lo que se pueda, pero de forma planificada: Si una persona tiene pocos ingresos, una de las recomendaciones es ahorrar aunque sean pequeñas cantidades de dinero, lo que marcará la diferencia en el largo plazo.

Según el estudio del BID antes mencionado, ahorrar solo el 5% de los ingresos mensuales puede generar una gran diferencia en el futuro. Entre esos ahorros está: guardar el cambio sobrante (o vuelto) en un frasco o en un lugar seguro; o ahorrar una cierta cantidad de dinero cada semana, que, con el paso del tiempo, servirá para cumplir metas.

Al respecto, Asobanca recomienda aplicar el método 50/30/20:

El 50% de tus ingresos debes destinarlos a cubrir gastos fijos, aquellos que se repiten mes a mes, o año a año.

  • Vivienda: hipoteca, alquiler y mantenimiento
  • Servicios básicos: luz, agua y calefacción
  • Educación
  • Transporte
  • Alimentación

El 30%, en cambio, debe ser destinado a cubrir gastos variables, aquellos que solo son algunas veces al año, o de forma puntual.

  • Ocio y tiempo libre: paseos, comida en restaurantes, cine, ropa, entre otros.

Y, el 20% de los ingresos mensuales destinarlos al ahorro.

4.- Usar herramientas financieras: Las cuentas de ahorro y las aplicaciones de gestión de gastos son algunas de las herramientas financieras que permiten a las personas ahorrar y controlar sus gastos. Según el artículo «Las nuevas tecnologías y la inclusión financieras en América Latina y el Caribe» de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), utilizar herramientas financieras ayuda a tomar decisiones financieras más informadas y establecer metas de ahorro realistas.

Reducir o eliminar malos hábitos

Para emprender un método de ahorro es necesario que la persona identifique cuánto está gastando cada mes. Y para ello, es necesario eliminar o tratar de reducir algunas costumbres financieras:

  • Reducir los gastos hormiga: Este tipo de compras son frecuentes, como comidas fuera de casa, salidas con amigos, membresías sin usar, vestimenta, entretenimiento, entre otros. Estos son algunos de los gastos que se evidencian, sobre todo, en las personas solteras. Lo más recomendable es destinar un porcentaje del ingreso mensual a estos gastos, sin sobrepasar el 30% de los ingresos de cada mes.
  • Compras por impulso: Este tipo de compras son realizadas sin analizar si son necesarias o no y es posible que sean utilizadas en una sola ocasión.

El dinero que se ahorra permite afrontar situaciones de emergencia, como una enfermedad o quedarse sin trabajo; alcanzar metas de corto plazo, como comprar bienes y servicios más costosos (por ejemplo, una computadora, un celular, irse de vacaciones) o de más largo plazo, como comprar una vivienda o un automóvil; y da seguridad y bienestar a futuro.

Otra de las recomendaciones que se exponen en las campañas de educación financiera es que las personas establezcan una meta de ahorro, es decir, un objetivo claro. Esta meta debe ser concreta y alcanzable, estableciendo un plazo definido para conseguirla. En caso de tener varias metas, es conveniente que la persona defina prioridades y determine qué metas pueden esperar un tiempo más.

En definitiva, comenzar a ahorrar teniendo pocos ingresos puede ser un desafío. Sin embargo, con la planificación, la persona puede comenzar a ahorrar con poco dinero, permitiéndole cumplir con sus metas y objetivos a corto y mediano plazo.

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El rol de la intermediación financiera para cumplir objetivos de empresas y personas

El rol de la intermediación financiera para cumplir objetivos de empresas y personas

Imagínese que una persona tiene un excedente de dinero y quiere ahorrar, pero no sabe dónde. A la par, existe otra persona que necesita dinero para hacer crecer su negocio. Los bancos juegan un papel crucial para ser el puente entre esos casos.

En el artículo ¿Qué es un banco?, el Fondo Monetario Internacional (FMI, 2012) señala que el banco es una institución que “pone relación a los ahorristas y prestatarios y contribuye al buen funcionamiento de la economía”.

Los bancos tienen como principal función captar fondos (o depósitos) de la ciudadanía, para prestarlos, total o parcialmente, a quienes más lo necesitan.

Esa labor clave se llama intermediación financiera, es decir, son un puente que conecta a aquellas personas que tienen recursos disponibles con aquellos que les falta recursos para sus proyectos y necesitan que alguien se los preste. El banco paga un valor (tasa de interés pasiva) a quien deposita su dinero y cobra un valor (tasa de interés activa) a quien recibe el dinero a través de un crédito.

“Tanto los depositantes como los prestatarios pueden ser personas y hogares, empresas financieras y no financieras, o gobiernos nacionales y locales. Los depósitos pueden ser a la vista (por ejemplo, una cuenta corriente) o tener algunas restricciones (como los depósitos a plazo y las cuentas de ahorro)”, señala el FMI.

En otras palabras, la intermediación financiera ocurre cuando un grupo de personas deposita su dinero en una entidad financiera y este mismo dinero se presta a otras personas que lo necesitan para la compra de bienes y servicios o para actividades productivas. De esta manera, el ahorro de un grupo de personas se convierte en recursos para otros.

Este manejo, precisamente, debe hacerse con prudencia y responsabilidad. Por eso, el Banco Interamericano de Desarrollo (2005) reconoce que la mayoría de las actividades de los bancos están relacionadas con la distribución eficiente de los recursos, siendo agentes fundamentales en la colocación del capital requerido para el desarrollo económico. Esto significa que, los bancos redireccionan los ahorros de las personas -con excedentes de dinero- hacia aquellas que no tienen, con la perspectiva de vincularla hacia la inversión, lo que facilita el desarrollo de las actividades productivas.

Concesión de créditos y resguardo de depósitos

El FMI señala que la actividad de intermediación financiera implica una “transformación de los vencimientos”, es decir, los pasivos a corto plazo (depósitos) se convierten en activos a largo plazo (préstamos). Es una combinación en la que todos salen ganando.

Por eso, la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) señala que los bancos manejan con prudencia y responsabilidad los depósitos de los ecuatorianos; y también seguirá apoyando -como lo ha venido haciendo hasta ahora- en la reactivación económica del país a través de créditos para los negocios y familias que lo requieran, siempre siendo otorgados de manera prudente, técnica y responsable.

Según cifras de la Superintendencia de Bancos (SB), la cartera de crédito de la banca privada cerró en USD 38.331 millones a noviembre de 2022, un 16% (USD 5.248 millones) más que el mismo mes de 2021, cifra que demuestra que las colocaciones crediticias impulsan la cadena productiva, debido a su efecto multiplicador.

El reporte de la SB señala que además de la cartera de crédito, los depósitos también continúan creciendo. El saldo de las captaciones bancarias (o depósitos) cerró a noviembre de 2022 en USD 42.118 millones, un 6,2% más que la cifra de noviembre de 2021. Esto significa USD 2.463 millones adicionales en el último año.

En línea con el manejo técnico y responsable, que es uno de los principales compromisos de los bancos privados, el sector se mantiene con buenos indicadores de liquidez y cobertura, para tranquilidad de todos sus clientes. La liquidez bancaria se ubicó en 24,55% a noviembre de 2022.

En tanto, el nivel de cobertura bancaria fue de 284,6% a noviembre de 2022. Esto significa que la banca privada cuenta con provisiones que son 2,8 veces superiores a la cartera de crédito improductiva, es decir, para cubrir aquella cartera que está en mora. Este indicador creció 10 puntos porcentuales con respecto a noviembre de 2021.

El constante crecimiento de los depósitos es una muestra de la confianza de los más de 7 millones de clientes en la banca privada, debido a la solidez, estabilidad y seguridad que les brinda.

El sistema bancario privado representa un pilar fundamental para impulsar la recuperación económica, gracias a la creciente provisión del crédito y también al mantenerse como el resguardo de los recursos de sus depositantes.

Conclusión

Entonces ¿de quién es el dinero que está en los bancos? Los recursos pertenecen a sus clientes, por eso, las entidades financieras deben ser prudentes a la hora de otorgar créditos para no poner en riesgo el dinero de los depositantes.

En caso de que un deudor no pueda pagar esa obligación, el banco absorbe el riesgo para que el ahorrador no pierda su dinero, y, de esta manera, lo resguarda.

En definitiva, los bancos cumplen con varios roles clave:

  • Facilitan el movimiento del dinero entre quienes pueden ahorrar y quienes necesitan un préstamo.
  • Son motores del crecimiento de la economía.
  • Impulsan el crecimiento económico de las personas y de las empresas, y finalmente del país.
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El sistema bancario cada vez más sostenible

El sistema bancario cada vez más sostenible

El rol de intermediación financiera de la banca es clave para la canalización de liquidez a empresas y personas.

Es a través de ese rol que se convierte en un actor fundamental para promover el desarrollo sostenible de los sectores productivos y de consumo del país. Con una visión estratégica y bien orientada, los bancos privados caminan con pasos firmes para incidir en las diferentes industrias del país promoviendo a través del otorgamiento de créditos que sus clientes implementen aspectos ambientales, sociales y de gobernanza en sus proyectos (ASG, por sus siglas en inglés).

Con estos parámetros, la banca apoya a través de productos crediticios a proyectos de construcción sostenible; a los emprendimientos de las mujeres; al reciclaje y gestión de residuos; a impulsar la producción más limpia; al desarrollo de proyectos de agricultura, acuacultura y manufactura sostenible; a la adquisición de vehículos híbridos y eléctricos, a la compra de equipos de alta eficiencia energética y de generación alternativa de electricidad, entre otros.

El trabajo de los bancos -por mejorar el bienestar financiero de sus clientes y de la sociedad, y a su vez de construir un ecosistema de sostenibilidad en el país- tiene muchos años, tiempo en el que han desarrollado e implementado iniciativas y estándares internacionales de sostenibilidad, generando estrategias y acciones que impacten de forma positiva en la sociedad.

Uno de los hitos más importantes ocurrió en 2016, cuando los bancos firmaron el Protocolo de Finanzas Sostenibles de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), que concretó una estrategia de finanzas sostenibles para el sector.

El protocolo es una iniciativa estratégica que ha promovido que los bancos privados gestionen una agenda coordinada y estratégica de avances y profundización en la temática. Entre las acciones adoptadas, está la implementación, desde 2017, del Sistema de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS) que permite identificar y mitigar el impacto ambiental y social cuando se otorgan créditos productivos en sectores específicos.

El recorrido del sector bancario por las finanzas sostenibles no queda allí. En diciembre de 2019, nueve bancos ecuatorianos -y por primera vez todos juntos en bloque- se adhirieron a los Principios de Banca Responsable, impulsado por la Iniciativa Financiera del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI, por sus siglas en inglés).

Con esta singular adhesión, Ecuador fue el país con la mayor cantidad de bancos privados adheridos a este acuerdo en ese momento. La idea de los Principios de Banca Responsable es que además de que los bancos alineen sus negocios al Acuerdo de París, a los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) y a otros marcos internacionales, también gestionen diversos ámbitos con una visión de sostenibilidad integral.

Estos son los seis principios de Banca Responsable:

  • Alineamiento: satisfacer las necesidades de los clientes y la sociedad.
  • Impacto y fijación de objetivos: los bancos deben identificar, evaluar y reducir el impacto que sus actividades tienen sobre las personas y el medio ambiente para crear economías más verdes.
  • Clientes y usuarios: trabajar con los clientes para fomentar prácticas sostenibles y acompañarlos hacia modelos más responsables con el clima y el medio ambiente.
  • Partes interesadas: cuando los bancos se asocian con sus pares, inversionistas, clientes, colaboradores, proveedores, reguladores y otros grupos de interés externos pueden incrementar el cambio a una escala superior.
  • Gobernanza y cultura: es importante el apoyo de la entidad bancaria para que el colaborador integre la sostenibilidad en su trabajo y decisiones.
  • Transparencia y responsabilidad: los bancos deben revisar periódicamente los principios con transparencia y responsabilidad.

María Eugenia Sosa, coordinadora regional UNEP FI, señala que el primer paso para cumplir con los Principios de Banca Responsable es que las entidades financieras analicen sus portafolios para identificar a los sectores que están financiando y sus impactos en su objetivo de alcanzar una economía con cero emisiones de carbono. Esta es una tarea que la banca de Ecuador ya inició. 

En esa misma perspectiva de impulsar una banca sostenible, durante 2021 y 2022, dos bancos ecuatorianos se sumaron a la Alianza Bancaria para Emisiones Netas Cero (NZBA, por sus siglas en inglés), que tiene como meta que las emisiones de carbono derivadas de los portafolios de crédito e inversiones de las instituciones financieras alcancen las emisiones netas cero para 2050, es decir en 28 años.

Analizar el portafolio de inversiones para impulsar créditos es uno de los primeros retos que tienen los bancos que se sumaron a la NZBA, alianza auspiciada por la UNEP FI, que a octubre de 2022 está conformada por más de 491 instituciones financieras mundiales, entre ellas bancos ecuatorianos.

Para lograr este objetivo los bancos deben facilitar financiamiento a sus clientes para que desarrollen proyectos de energía renovable, de eficiencia energética e inversiones agrícolas climáticamente inteligentes, entre otras, para lograr que los negocios transiten a modelos de bajo carbono.

Luego de cinco años de la firma de este Protocolo, los bancos miembros de la Asobanca suscribieron un acta para renovar su compromiso con las finanzas sostenibles, en noviembre de 2021.

Financiamiento internacional

Producto del trabajo en términos de sostenibilidad bajo estándares internacionales y por su manejo técnico que ha derivado en estabilidad, solvencia, solidez y confianza de entidades internacionales, los bancos privados han recibido USD 1.150 millones en financiamiento de los organismos multilaterales entre 2020 y octubre de 2022. Los recursos son destinados, por ejemplo, a iniciativas de finanzas sostenibles, enfocadas al financiamiento social, es decir, para género, micro, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres; y también para el financiamiento verde.

Los recursos provienen principalmente del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), BID Invest, la Corporación Financiera Internacional (IFC), Bancos Holandés de Desarrollo (FMO), FIN DEV de Canadá y Grupo Aliado S.A.

Además, estos esfuerzos para impulsar las finanzas sostenibles han impulsado que varios bancos ecuatorianos emitan cinco bonos temáticos por USD 360 millones para financiamientos verdes y financiamiento social:

  • 2019: Primera emisión de bono verde por USD 150 millones.
  • 2020: Primera emisión de bono social por USD 20 millones
  • 2022: Emisión de tres nuevos bonos; un bono sostenible por USD 50 millones, un bono de género por USD 100 millones y la primera emisión privada en la región de un bono azul por USD 40 millones.

La emisión de bonos temáticos es suscrita o comprada por inversionistas nacionales o internacionales. En el caso de los emitidos en el país, han sido suscritos por instituciones financieras de desarrollo (DFI por sus siglas en inglés).  Posteriormente, el dinero obtenido por la venta de estos bonos ha sido y será utilizado por los bancos ecuatorianos para otorgar créditos verdes y sociales, en función del que haya sido su compromiso al emitirlos. 

Tanto el financiamiento de los organismos multilaterales, además de los recursos obtenidos por la emisión de bonos temáticos, así como las estrategias de los bancos privados por la creación de nuevos productos ha permitido que la cartera de financiamiento sostenible (social + verde) alcance los USD 1.902 millones en 2021, lo que representa un crecimiento de 66,3% (USD 758 millones) con respecto a 2020. El financiamiento sostenible se compone de 83,6% de financiamiento social y 16,4% de financiamiento verde.

La cartera de productos crediticios verdes, es decir, dirigidos a financiar proyectos que abordan el cuidado ambiental y el cambio climático, es quizás el enfoque más visible de las finanzas sostenibles en el Ecuador.

Asobanca levantó un registro de los montos colocados bajo esta etiqueta conocida como “créditos verdes”.

De acuerdo con los últimos datos recopilados por Asobanca, en 2019 los bancos privados colocaron en créditos verdes un total de USD 202 millones, luego en 2020 la cifra ascendió a USD 200 millones y en 2021 el monto de créditos verdes llegó a USD 312 millones y se destinó, sobre todo, al segmento productivo. En 2021, de los USD 312 millones de cartera de crédito verde, USD 239 millones (77%) fueron al segmento productivo; USD 31 millones (10%) al consumo y USD 42 millones (13%) al segmento vivienda.

El financiamiento verde no es nuevo. Desde 2012 ya se comenzaron a registrar productos crediticios dirigidos a proyectos con enfoque ambiental en la banca privada, es importante mencionar que incluso antes de ese año las entidades ya financiaban iniciativas amigables con el medio ambiente, pero, por lo novedoso del mercado en aquella época, esos recursos no se registraban bajo la etiqueta de “crédito verde” aunque en esencia, lo eran.

Y, respecto al financiamiento social, en 2019 los bancos privados colocaron USD 309 millones, luego en el año 2020 la cifra creció hasta USD 944 millones y en el año 2021, alcanzó USD 1.590 millones. Los proyectos que se financian en esta categoría son principalmente aquellos enfocados en microcrédito con enfoque en género, madres cabezas de hogar, emprendedoras que mantienen a su familia, entre otros proyectos.

La mayoría del financiamiento social se destina al microcrédito. Según la Asobanca, de los USD 1.590 millones de cartera de crédito social en 2021, USD 839 millones (53%) se destinaron al microcrédito, USD 464 millones (29%) al sector productivo y USD 287 millones (18%) al consumo.

Los proyectos más recientes

La agenda de trabajo a favor de las finanzas sostenibles continúa en este año 2022: el proyecto más reciente de los bancos ecuatorianos ha sido financiado por FMO y BID Invest y contempla tres componentes:

  • El desarrollo de 22 guías sectoriales, herramientas que establecen lineamientos para otorgar financiamiento, identificando y mitigando riesgos ambientales y sociales en los sectores productivos de Ecuador.
  • La creación de un portal web para medir el desempeño de los bancos en finanzas sostenibles, con el objetivo de tener un benchmark nacional e internacional que genere información y nuevas oportunidades para el sector.
  • La realización de un estudio de mercado que analice el desarrollo de las finanzas sostenibles en Ecuador y que se convierta en una referencia para profundizar las actividades en este ámbito a largo plazo.

Las 22 guías sectoriales que incorpora este nuevo proyecto se suman a 12 guías que se habían ya desarrollado en 2021. Con estas 34 guías, el Ecuador sería el país con el mayor número de guías sectoriales de la región, lo que permitirá a los bancos seguir aportando en la concesión de créditos con un enfoque ambiental y social.

Estas guías sectoriales son instrumentos que complementan el SARAS, en la identificación y mitigación de riesgos enfocados en un sector productivo específico.

¿Por qué es importante el financiamiento sostenible?

La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) alerta que el financiamiento de proyectos con malas prácticas ambientales y sociales es una amenaza para el sector financiero porque los bancos podrían verse expuestos a riesgos de crédito, jurídicos, de reputación e imagen.

Para evitar estos riesgos, la publicación “SARAS: Una oportunidad para instituciones financieras”, la AFD y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomiendan la implementación del SARAS porque permitirá a las entidades bancarias diseñar un sistema de gestión de riesgos adaptado a sus procesos.

Según la AFD, este sistema permite a la institución financiera mejorar la calidad general de la cartera de préstamos y fomentar procedimientos eficaces para cumplir con la normativa local y los estándares internacionales. Además, de acceder a nuevas fuentes de financiamiento.

En definitiva, el financiamiento sostenible ha ido ganando terreno porque es clave para cambiar el modelo de desarrollo de la sociedad y los bancos privados tienen el compromiso de seguir trabajando en una agenda de finanzas sostenibles.

Por Wilmer Torres Peña

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