Las transferencias bancarias facilitan el día a día de pequeños negocios

Julio Gualotuña es un apasionado del ciclismo. Esa afición le llevó a montar un negocio de repuestos y accesorios de bicicletas en el valle de Los Chillos de Quito. Su local se llama Ciclovalle y ya tiene 16 años de atención al público.

Para recibir los pagos de sus clientes Gualotuña se apoya en la tecnología. Desde hace casi dos años, el emprendedor utiliza un lector de tarjetas de débito (conocido como POS) y en medio de la pandemia del Covid-19, además empezó a recibir pagos a través de transferencias bancarias. “Hay que adaptarse a lo que pide el cliente”, cuenta desde el mostrador de su negocio.

Julio es uno de los cientos de ciudadanos que impulsaron en el 2020 el uso de canales electrónicos bancarios. En 2020, durante los meses de mayores restricciones de movilidad, por la pandemia, el uso de estos medios creció, de acuerdo con el estudio Evolución de los medios de pago del Ecuador en el contexto de pandemia Covid-19, publicado en marzo de 2021 por el Banco Central del Ecuador (BCE).

El documento menciona que se reistró un crecimiento de 35% en el número de transacciones de pagos interbancarios realizados por los clientes del sistema financiero entre mayo – septiembre de 2020. «Los clientes de las entidades financieras empezaron a utilizar el Sistema de Pagos Interbancarios (SPI) como canal para realizar transferencias con pagos más pequeños, lo que evidencia que se convierte en un mecanismo de pago más cotidiano en la sociedad», destaca el informe de la entidad.

En Ciclovalle la oferta de productos es grande. Allí se encuentran desde bicicletas para niños y adultos, hasta cascos, llantas, guantes, gafas y decenas de otros artículos para ciclistas. Además se ofrece el servicio mecánico y mantenimiento de bicicletas.

El dueño del local cuenta que hoy en día tres de cada 10 clientes pagan a través de transferencias bancarias. Añade que es una tendencia que seguirá creciendo porque funciona bien y es una ayuda para el negocio y para los clientes. “Este sistema de pago va a ser la norma, la gente lo utiliza cada día más”, dice Gualotuña mientras revisa la mercadería que exhibe en su local.

Uno de los clientes que paga mediante transferencias bancarias es Camilo Rueda, de 28 años.  “Prefiero este sistema porque así evito el contacto con billetes y monedas. Es más seguro y rápido”, explica mientras ingresa a la ‘app’ móvil de su banco en su teléfono móvil.

Rueda también utiliza las transferencias bancarias para comprar comida a domicilio y para las revisiones mecánicas de su vehículo. “Antes llevaba siempre efectivo en el bolsillo, pero ahora por la pandemia uso la aplicación del banco en mi teléfono”.

Otro negocio que se apoya en las transferencias bancarias es El Jazmín Bakery. David Egas, fundador del local que ofrece hamburguesas, pan de horno, empanadas y otras golosinas, vivió algo parecido a Gualotuña. En el 2020, los clientes de este negocio ubicado en Los Chillos empezaron a comprar más usando la tecnología que ofrece el sector financiero ecuatoriano.

“Las transferencias bancarias las usamos desde hace un año y medio, pero con la pandemia estos pagos aumentaron y cada vez son más comunes”, indica Egas. En El Jazmín Bakery, la venta promedio es de USD 20 y para evitar posibles estafas, Egas levantó una base de datos de sus clientes y cada vez que hay un pago mediante transferencia pide al cliente un ‘print’ o captura de pantalla del depósito bancario.

Este negocio tiene tres años en el mercado y hoy en día 4 de cada 10 compras se pagan con transferencia bancaria. Egas recibe los pedidos por whatsapp o por teléfono, comparte sus datos bancarios y entrega los pedidos a domicilio, de lunes a domingo.

Santiago Jarrín, Chief Digital Officer de Banco Pichincha, confirma que la tendencia de las transferencias y pagos digitales evoluciona con gran ritmo. Los pagos digitales que incluyen transferencias o pagos de tarjetas eran por USD 300 millones en enero de 2020 y en octubre de 2020 se llegó a la cifra de USD 1.000 millones. Además, el número de clientes de banca digital pasó de 600.000 a 1.100.000 en los primeros 10 meses de 2020 en esta entidad.

Jarrín resume la evolución de estos servicios en tres puntos: los clientes confían cada vez más en los canales digitales; la banca entiende mejor las necesidades de los clientes; y la pandemia hizo que las entidades financieras prueben nuevos canales que ahora ya son permanentes. “Los clientes se quedaron en el canal digital y los pequeños negocios se acoplaron para desarrollar nuevos servicios y medios de pago”.

Produbanco es otra entidad que confirma la tendencia creciente de las transferencias bancarias.  Del total de transacciones monetarias realizadas en los canales digitales, hasta noviembre de 2020, el 68% correspondía a transferencias “siendo este servicio el más utilizado por los clientes del Banco en dicho período”.

El principal factor que incidió fue la pandemia del Covid-19, que generó una reducción de la afluencia de clientes en las agencias bancarias y en cajeros automáticos, migrando dichas transacciones hacia los canales digitales. El crecimiento también obedece a una adopción natural del mercado hacia los canales digitales.

Otro dato: en Produbanco, el monto promedio de las transferencias ronda los USD 450.

Cifras de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) demuestran que las transacciones bancarias realizadas a través de canales digitales han tenido un incremento de 26% durante el primer semestre del 2020, en comparación con el primer semestre de 2019.

Los servicios financieros que más se usaron a través de los canales digitales fueron transferencias internas e interbancarias, consultas de movimientos y saldos, pagos de tarjetas de crédito y pagos de servicios. Con la tecnología, añade ASOBANCA, “no faltó banca para nadie y se brindó tranquilidad y confianza a los depositantes en los momentos más duros del confinamiento”.

El informe del BCE además detalla que el uso de las tarjetas de débito se recuperó brevemente a los niveles alcanzados en el 2019. Los comercios también vieron la necesidad de implementar puntos de venta electrónico (POS); de ahí que se incrementaron 10,382 POS entre marzo -agosto 2020 en el Ecuador.

Más allá de las estadísticas y las cifras, los testimonios de Egas, Gualotuña y Rueda coinciden en que las transferencias bancarias constituyen es un sistema amigable y ventajoso, tanto para los consumidores como para los negocios y esto se repite a nivel nacional.

Categorías: Innovación y Banca Digital
Etiquetas:

Contenido relacionado.