Siete errores comunes de las finanzas en pareja

El manejo del dinero es un asunto sensible para las parejas; y de hecho, es uno de los temas que puede generar más asperezas cuando no se aborda de manera adecuada.

Uno de los problemas en torno a las finanzas en pareja es la falta de comunicación.  En 2019, la firma Mutual Northwstern y The Knot realizó una encuesta que mostró que solo el 37% de los encuestados hablaba con su pareja sobre finanzas una vez al mes. Evitar hablar del dinero es el camino más fácil que toman algunas parejas, sin embargo, es el más peligroso y puede derivar en problemas más grandes como separaciones, divorcios, e incluso violencia económica —afectando principalmente a las mujeres—.

 Un manejo saludable de las finanzas en pareja permitirá que alcancen con más facilidad sus metas comunes y personales; además, ayudará a mejorar la calidad de vida en el hogar.

Es importante identificar cuáles son los errores más comunes que se comenten para evitar caer en estos mismos problemas. Si está cometiendo uno de estos errores, tenga cuidado:

Evitar hablar del manejo del dinero

La conversación sobre el dinero es clave en una relación de pareja, no tiene que ser una conversación recurrente, pero sí es ideal que exista un espacio para que conversen sobre la situación financiera y lleguen a acuerdos cada cierto tiempo, o antes de tomar decisiones que afecten la economía del hogar. Para evitar que el tema se torne áspero, no aborde el tema si han discutido por otros asuntos recientemente o si alguno de los dos está de mal humor. Es mejor buscar espacios relajados para hablar del tema.

Esconder información

Compartir la vida junto a una persona implica que exista la confianza suficiente para conversar sobre los ingresos que tiene cada uno y de dónde provienen estos; así también, es importante ser transparente con respecto a las deudas que se arrastraban antes de que la pareja se conozca, de ser el caso.  Ocultar información a la pareja puede crear fisuras; y por el contrario, ser transparente ayudará a que, como equipo, tomen mejores decisiones y se apoyen.

Olvidar el presupuesto

Una herramienta fundamental para tener unas finanzas personales sanas es elaborar un presupuesto. La pareja debe aprender a identificar cuáles son los tipos de gastos en los que incurren (aquellos gastos compartidos y los que son particulares de cada uno, los gastos fijos y los gastos superfluos), registrarlos e ir ajustándolos en función de los ingresos. Hay parejas que también prefieren tener sus propios presupuestos para llevar registros de aquellos gastos particulares que no atañen a la pareja. No hay una sola receta, lo importante, es que se registren los ingresos y gastos del hogar, para identificar en dónde se pueden hacer ajustes y para dividir de manera adecuada las responsabilidades.

Dejar de lado el ahorro

Siempre existen imprevistos que sortear en la vida de pareja. Quizás uno de los dos pierde el empleo, o alguno enferma. Por eso es imprescindible que la pareja tenga ahorros sobre los cuales sostenerse en momentos difíciles. El ahorro, además, puede ayudar también a alcanzar metas en común: un viaje, ampliar el departamento, etc. A la hora de decidir cuánto ahorrar, no olviden revisar su presupuesto. Con base en eso podrán identificar cuál es el monto apropiado.

No conocer el perfil de tu pareja en cuanto a gastos

¿Sabe qué significa el dinero en la vida de su pareja? Es decir, ¿su pareja es una persona para quien el dinero es muy importante? ¿Es muy ahorradora o más bien gasta con ligereza? Estas diferencias son algunas de las que construyen el perfil o la personalidad financiera de una persona. Algunas personas son más propensas a gastar, otras son más propensas al ahorro y otras, a las inversiones. Conocer cuál es el perfil de su pareja le ayudará a ser más compresivo y a dialogar con más empatía.

La división de los gastos es inequitativa

Debido a que todavía existe una importante brecha de género en el aspecto económico, es posible que la mujer en la pareja gane menos dinero que el hombre. En Ecuador, en promedio, por cada dólar que gana el hombre, la mujer gana USD 0,84, de acuerdo con el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC). De ahí que, la idea de que los dos aporten dinero en igual proporción podría ser inequitativa. Lo ideal es que cada miembro de la pareja aporte en función de sus ingresos.

Solo una persona maneja el dinero

Existen personas que se autodefinen “malas” para el manejo de las finanzas, porque son olvidadizas o despistadas, por lo que es muy probable que olviden pagar, por ejemplo, la factura del agua. No obstante, esto no debería ser una excusa para que solo un miembro de la pareja cargue con todas las responsabilidades financieras en el hogar. La constancia ayuda a construir hábitos. ¡No es imposible cambiar! Además, existen herramientas que pueden ayudar a las personas despistadas (apps, recordatorios en el celular, etc) a adoptar cambios. Si se desentiende del manejo de las finanzas, en caso de fallecimiento de la pareja o ruptura de la relación, le resultará muy complicado hacer frente a estas responsabilidades.

Categorías: Educación e Inclusión Financiera

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