¡La Novena Edición del Club de Banca está en marcha!

¡La Novena Edición del Club de Banca está en marcha!

La Asociación de Bancos Privados (Asobanca) trabaja cada día para conectar a la banca con todos. Y en este camino, uno de los pasos más importantes que ha dado Asobanca ha sido conectarse con los jóvenes universitarios del país a través del Club de Banca, que nació en el año 2017.

El pasado 23 de septiembre de 2021 el Club de Banca arrancó con su novena edición, en la que están participando 189 estudiantes de 6 universidades de Quito, Guayaquil y Riobamba. El programa consta de seis sesiones que se extenderán hasta el próximo 19 de noviembre de 2021.

¿Qué hacemos en este club?

Esta es una iniciativa que busca aportar en la formación académica de los estudiantes de Economía a través de enseñanzas teóricas y prácticas del sector bancario y financiero. A lo largo de cinco años, desde que comenzó este programa, el Club de Banca ha llegado a más de 600 estudiantes con charlas y conferencias magistrales en las que se abordan a profundidad temas económicos y financieros, con un enfoque coyuntural, pero también, didáctico y técnico.

Además, quienes forman parte del Club de Banca tienen la oportunidad de aprender sobre el sector bancario con herramientas dinámicas, como DataLab, que es un instrumento de inteligencia financiera de Asobanca, que proporciona información y data técnica del sector.

El Club de Banca es una excelente oportunidad para que los estudiantes desarrollen o potencien sus habilidades de liderazgo y competitividad, a través de los concursos que se promueven durante las jornadas.

¿Cómo se siente ser parte del Club?

Ismael Gálvez, alumno de la Universidad San Francisco de Quito, señala que lo que más valora es tener un espacio para compartir conocimientos con otros líderes universitarios, interesados en el campo de las finanzas. «He tenido el placer de conocer a algunos de los líderes de otras universidades y ha sido muy gratificante compartir ideas y proyectos futuros con ellos. Lo que más destaco es la dedicación de todas las universidades y del equipo de Asobanca en cada sesión», dijo.

Viviana Borja, docente de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), comenta que participar en este tipo de actividades resulta importante para los estudiantes porque les permite complementar la formación académica de la universidad y estar en sintonía con temas de ámbitos valiosos de la economía de un país como, lo es el sistema financiero.

¿Quiénes están en este Club?

En Asobanca estamos muy contentos de contar con un grupo de estudiantes que destacan y demuestran su entusiasmo por aprender en cada sesión. Aquí te presentamos a nuestros miembros:

Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH)

Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol)

Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE)

Universidad de Especialidades Espíritu Santos (UESS)

Universidad de las Américas (UDLA)

Universidad San Francisco de Quito (USFQ)

Cinco consejos para cuidar tu presupuesto en la víspera de Navidad y de Fin de Año

Cinco consejos para cuidar tu presupuesto en la víspera de Navidad y de Fin de Año

En un abrir y cerrar de ojos ha llegado el último trimestre del año 2021. Es octubre y ya comenzamos a pensar en las fiestas de Navidad y Fin de Año; en las reuniones familiares y las cenas en una gran mesa con los seres amados; en los regalos y en las metas personales a cumplir para el nuevo año…

Sí, esta época del año es importante por el fuerte significado emotivo y familiar que le atribuimos, pero es precisamente por eso solemos descuidar y descuadrar las cuentas de nuestros presupuestos en estos tres últimos meses del año.

¿Qué hacer para evitar que el corazón le gane a la razón en estas épocas? Estos cinco consejos de educación financiera te ayudarán a cuidar tu presupuesto y comenzar un 2022 sin problemas financieros.

Elabora un presupuesto

La regla de oro para unas finanzas personales ordenadas está en el presupuesto. Apunta por escrito cuáles son tus ingresos actuales. En este punto es importante que solo tomes en cuenta aquellos ingresos seguros, por ejemplo, tu sueldo o el decimotercer sueldo.

Pero si, por ejemplo, alguien te debe dinero, pero no sabes cuándo te va a pagar, mejor no lo tomes en cuenta como un ingreso seguro.

Al monto de ingresos debes restar tus gastos fijos; es decir, aquellos gastos que no puedes dejar de pagar, por ejemplo, el arriendo de la casa, la planilla de servicios básicos, el internet. No olvides también restar las cuotas de la tarjeta de crédito o de los préstamos que debes pagar.

El monto sobrante es aquel que tienes disponible para ahorrar y para hacer frente a los gastos variables; es decir, aquellos que no son indispensables. Estos son los recursos que puedes usar para las festividades.

Las listas, tus aliadas para establecer prioridades

En esta época seguramente comenzarás a recibir invitaciones familiares, de amistades y compañeros de trabajo para que acudas a cenas o almuerzos, para intercambios de regalos de amigo secreto y otras actividades.

Elabora una lista en orden de prioridad, estableciendo cuáles son aquellas actividades a las que no puedes faltar y a cuáles podrías excusarte.

En tu lista también puedes establecer qué actividades demandarán que incurras en gastos como: pagar cuota y llevar regalo.

También es recomendable hacer listas de las compras que harás durante esta época. Trata de respetar al máximo lo que apuntas en la lista, así evitas comprar cosas imprevistas.

Recorta los gastos hormiga

Si quieres tener más espacio en tu presupuesto para destinarlo a estas festividades, pon una lupa sobre aquellos gastos pequeñitos y recurrentes a los que no sueles prestar atención: los cafecitos que te tomas luego de salir de la oficina o esas golosinas que siempre compras cuando pasas por la tienda de la esquina. Estos pequeños gastos se conocen como gastos hormiga y pueden sumar cantidades altas si no los controlas cada mes.

Haz compras con anticipación

Comprar a última hora puede derivar en que termines gastando más de lo previsto. Comprar con anticipación te permitirá hacer un sondeo previo de precios en varios locales, comparar e incluso, aprovechar ofertas previas a la temporada de mayor demanda.

Ten cuidado con el uso de la tarjeta de crédito

Recuerda que la tarjeta de crédito no es un “dinero adicional en tu cuenta”. La tarjeta de crédito es una línea que te otorga un préstamo y por ello debes ser responsable con su uso. Al usar tu tarjeta piensa en la vida útil de las cosas: Si lo que vas a pagar con tarjeta tiene una vida útil corta, entonces usa el pago corriente; en cambio, si lo que vas a comprar tiene una vida útil larga, puedes diferirlo en cuotas.

Hablemos sobre la inclusión financiera en el Ecuador: ¿Cómo están las cifras?

Hablemos sobre la inclusión financiera en el Ecuador: ¿Cómo están las cifras?

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2015), la inclusión financiera hace referencia al acceso a servicios financieros (crédito, ahorro, seguros y servicios de pago y transferencias) formales y de calidad, y su uso por parte de hogares y empresas, bajo un marco de estabilidad financiera para el sistema y los usuarios.

Al mismo tiempo, la inclusión financiera es considerada un derecho de la población en general, para acceder y relacionarse con las instituciones que conforman los sistemas financieros de los países (Carvajal, 2018). En tal sentido, según Carvajal la inclusión financiera además del acceso y uso de servicios financieros debe incluir:

  • Una regulación apropiada que fomente la inclusión financiera
  • La protección al consumidor
  • Educación financiera

Según los últimos datos disponibles al 2017 del Global Findex del Banco Mundial (BM) en Ecuador solamente el 13 % de la población mayor a 15 años tuvo acceso a ahorro productivo. Y con respecto a crédito, el nivel de cobertura llega únicamente al 17 % de esta población. Lo cual nos ubica por debajo del indicador global de América Latina y el Caribe, que según la misma fuente señala que apenas el 14% de población accede a ahorro y 21% a crédito.

Frente a esta realidad, desde el año 2020 diversas instituciones financieras privadas del país forman parte de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera, esta iniciativa es liderada por el Banco Central del Ecuador (BCE) y el BM (RFD, 2020), e incluye objetivos y metas planteadas hasta el 2023. Estas están relacionadas con: acceso e infraestructura de pagos, oferta de productos y servicios financieros digitales y financiamiento a PYMES e infraestructura de crédito.

Dentro de los componentes de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera, el BCE publicó el boletín de estadística de inclusión financiera; el cual reporta datos trimestrales y su cobertura de información incluye a bancos, cooperativas, mutualistas y la banca pública. (BCE, 2021)[1].

Así mismo, el cálculo de las variables de inclusión financiera incluye el número de clientes con relación a la población adulta, alcance nacional, provincial, cantonal y parroquial, e información por sexo y edad.

Las variables que presenta el boletín se desagregan en personas naturales o jurídicas, muestra el número de personas con algún producto financiero (cuentas de ahorro, cuentas corrientes, depósitos a plazo, cuenta básica, crédito, tarjetas de débito y tarjetas de crédito). Así mismo, el número de personas que solicitaron algún tipo de crédito.

Según información al tercer trimestre de 2020 presentada por el BCE, las cuentas de ahorro presentaron un crecimiento anual de 26% (4.967 cuentas adicionales) con relación al mismo periodo del 2019, lo que implica que en este periodo existieron 24.123 cuentas por cada 10.000 habitantes.

Considerando que el 2020 fue el año con mayor contracción en la economía, debido a la emergencia sanitaria, el aumento no solo de las cuentas de ahorro, sino al mismo tiempo y en mayor proporción el incremento de las cuentas activas evidencia que los usuarios del sistema financiero confían y utilizan los servicios de las instituciones financieras.

Las cuentas de ahorro activas incrementaron anualmente al tercer trimestre del 2020 en un 27% (3.284 cuentas adicionales), lo cual muestra que el trabajo técnico y comprometido de las instituciones financieras en conjunto con la creación de un marco regulatorio que promueva la inclusión financiera permitirá que esta tendencia de ahorro se mantenga. Lo cual genera beneficios en la población como: mejor administración de la volatilidad de los flujos de efectivo y mejorar la resistencia a los shocks en salud (BID,2015).

Por otro lado, según las cifras del BCE el porcentaje de acceso a crédito en el sistema financiero nacional con relación a la población adulta, desde el segundo trimestre del 2019 al tercer trimestre del 2020 ha crecido en promedio en 0,3 p.p.

Lo cual refleja el compromiso de las instituciones financieras por potenciar y dar soporte al sistema productivo del país. Además, al tercer trimestre del 2020, a pesar de que aún existía restricciones a la movilidad, a la producción y al consumo, el porcentaje de población adulta con acceso a crédito fue del 28%, recuperando niveles similares a los de finales de 2019.

Esta recuperación del crédito representa un potencial para incrementar el ingreso y consumo de las poblaciones más vulnerables, ya que desde el sistema bancario nacional en los últimos años más del 60% de la cartera bruta ha sido destinada a crédito para la producción, lo cual permite que los hogares y las empresas incrementen sus inversiones en activos y diversifiquen sus fuentes de ingresos (BID, 2015).

A pesar de estos importantes avances de inclusión financiera, con relación a los indicadores de acceso a cuentas de ahorro y crédito, aún existen retos importantes para generar un entorno social en el que la inclusión financiera se convierta un derecho al que se puedan acceder todos los ciudadanos. Entre los puntos importantes de inclusión financiera en los que se debe seguir trabajando, está el empoderamiento de las mujeres dentro del acceso al crédito.

Según las cifras del BCE, al tercer trimestre del 2020 el porcentaje de acceso de mujeres con relación a la población adulta aumentó en 0,5 p.p. con relación al mismo periodo de 2019. Lo cual es un incremento menor a la variación nacional, que en el mismo periodo fue de 0,9 p.p.

Si bien existen avances importantes en temas de inclusión financiera, fortalecer el acceso de servicios financieros para mujeres es uno de los principales temas de trabajo que permitirá a los hogares invertir en activos para empezar un negocio o hacerlo crecer, así como mejorar la administración del consumo en el tiempo y la gestión de riesgos (BID, 2015).

Por otra parte, según el BID (2015) otros servicios financieros como los cajeros automáticos (ATMs) y los corresponsales no bancarios (CNBs) también están ligados al desarrollo de sistemas de pago que generan otros beneficios dentro de la inclusión financiera, como por ejemplo menores costos físicos de transporte y movilización, además que son canales que acercan los servicios al usuario.

En estos servicios financieros, la banca privada ha estado totalmente activa, apoyando al sistema productivo del país. Tal es el caso que, al cierre del 2020, los ATMs incrementaron en 2% con relación al 2019 y los CNBs en 23% en el mismo periodo. Esta tendencia se mantiene, y a abril de 2021 tanto los ATMs como los CNBs tienen una variación anual positiva del 3% y 27%, respectivamente.

En conclusión, los servicios financieros son una herramienta generada por el sistema financiero que promueven la inclusión financiera en el país. Estos servicios del sistema financiero, permite que la población mantenga medios de subsistencia, adquiera activos, gestione riesgos relacionados con la salud, la pérdida de empleo, la muerte u otros shocks que desestabilizan el consumo de los hogares.

Referencias

  • BCE. (2021). Acerca de: estadísticas de inclusión financiera. Obtenido de Boletín N° 13.
  • BID. (2015). Inclusión financiera en América Latina y el Caribe: Coyuntura actual y desafíos para los próximos años.
  • Carvajal, E. (2018). La inclusión financiera en el Ecuador: según el Global Findex y más allá del Global Findex.
  • PNUD. (2019). Removiendo las barreras de la inclusión financiera de las mujeres y otros grupos poblacionales en América Latina y el Caribe.
  • RFD. (2020). Avances inclusión financiera 2020.

Artículo elaborado el 11 de junio del 2021.

Dos problemas agravaron la brecha de género durante la pandemia en Ecuador y el mundo

Dos problemas agravaron la brecha de género durante la pandemia en Ecuador y el mundo

En 2020, una poderosa e impredecible fuerza invisible empujó hacia atrás a las mujeres y a los hombres, pero a ellas las hizo retroceder más pasos que a ellos, en un camino en el que las mujeres ya tenían distancia de desventaja. Es lo que ocurrió cuando el mundo fue azotado por la pandemia de Covid-19, esa distancia que conocemos como brecha de género creció.

Con el coletazo de la pandemia, para que la brecha de género desaparezca tendremos que esperar alrededor de 135,6 años, estima el Global Gender Gap Report 2021, que realizó el World Economic Forum. Antes de la pandemia el organismo estimaba que la espera tomaría 99,5 años.

Este índice evalúa cuatro dimensiones: participación y oportunidad económicas, nivel educativo, salud y supervivencia y empoderamiento político. Islandia ocupa el puesto 1, con la brecha más corta.  Ecuador, en cambio, está en el puesto 42 de 153 países.

Según el reporte, la distancia por acortar en el aspecto de participación económica y oportunidades es la segunda más grande de las cuatro áreas, detrás de aquella relacionada con el aspecto político.

El 58% de la brecha económica se ha cerrado hasta ahora y aunque registra una mejora marginal desde la edición previa a la pandemia, el organismo estima que tomará 267,6 años cerrar el espacio. Ninguno de nosotros vivirá para verlo, tampoco nuestros hijos.

En lo que respecta a Ecuador, antes de la pandemia estábamos en el puesto 74 en esta área, pero en el reporte de 2021 caímos al puesto 81. Algo similar a lo que sucedió en varios países de la región.

¿Cómo explicar esta caída?

Uno de los principales problemas tiene que ver con el empleo. La pandemia golpeó a los sectores de la economía que generaban más trabajo para las mujeres: los servicios de cuidado en el área de salud, el empleo doméstico, las manufacturas, el turismo, entre otros.

Alrededor de 6 de cada 10 mujeres en la región están ocupadas en las áreas en las que se prevé efectos más negativos por la pandemia, indicó el informe La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad, realizado por la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal).

Además, por el cierre de escuelas y guarderías, las mujeres en la región asumieron la mayor parte del trabajo no remunerado adicional en el hogar, advierte ONU Mujeres. Antes de la pandemia, las mujeres de América Latina ya dedicaban más del triple de tiempo al trabajo no pagado que los hombres.

Un segundo problema exacerbado por la pandemia es la vulnerabilidad financiera de las mujeres. Un 60% de mujeres, en promedio, no podría seguir cubriendo sus gastos por más de tres meses al perder su principal fuente de ingresos en comparación con el 55% de los hombres, según un estudio publicado en marzo de 2021 por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Brasil, Colombia, Ecuador y Perú.

Este informe señala que ante la pregunta: “¿Si usted enfrenta un gasto imprevisto hoy, equivalente a su ingreso mensual, sería capaz de cubrir estos gastos sin requerir a un crédito o préstamo de familiares o amigos?” Solo el 37% de las mujeres respondió que sí podría. En cambio, el 46% de los hombres respondió que lo lograría.

En este contexto, el emprendimiento de negocios propios -pequeños y medianos- se ha convertido en un bote salvavidas, con un alto potencial de seguir con un acelerado crecimiento.

 Un estudio de IPSOS, publicado en enero de 2021, menciona que tres de cada diez personas que han comenzado un negocio en el último año no tenían la intención de crear uno, pero la pandemia los motivó a hacerlo. La encuesta, realizada a ciudadanos de 28 países, también detalla que las mujeres y los grupos de población con menos ingresos están entre quienes más emprendieron.

¿Pero qué se puede hacer ante este escenario tan complejo?

ONU Mujeres recomienda medidas como avanzar hacia un pacto fiscal de los gobiernos que tome en cuenta las necesidades de las mujeres; reforzar el financiamiento de políticas con foco en las mujeres durante y después de la pandemia; garantizar un ingreso básico de emergencia a mujeres en situación de pobreza e invertir en la economía del cuidado como dinamizador para una reactivación económica.

El financiamiento también es clave para que este grupo de la población pueda sortear la tormenta, según informes del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Por ello, estos entes apoyan acciones como la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (We-Fi) que desde 2017 ha alcanzado a 130.000 mujeres de 60 países, incluyendo a Ecuador.

Estudios de estos multilaterales indican que las mujeres son mejores sujetos de crédito que los hombres y, además, indican que con menos capital, ellas suelen lograr mayores ingresos. “Aunque la mujer invierte un 50% menos de capital que sus pares masculinos, logra un 20% más de ingresos”, dice un reporte del BID.

Cinco señales de que eres apto para recibir un crédito

Cinco señales de que eres apto para recibir un crédito

Las experiencias de las personas en torno al crédito pueden resultar muy distintas. Por un lado, están las personas que han encontrado en el crédito un instrumento útil para alcanzar metas que cambiaron sus vidas.

El año pasado tuve la oportunidad de entrevistar a una madre de familia de dos pequeños, que con orgullo me contó que logró ampliar su pequeño restaurante en el sur de Quito; compró un horno e insumos que hicieron más sencillo el trabajo y le permiten atender mejor a sus clientes. Lo hizo con ayuda de un crédito de la banca privada.

Varios recuerdos importantes de mi vida están ligados también a un crédito.  Mi intercambio para aprender inglés en Canadá. Mis papás decorando la casa que por fin pudieron comprar luego de haber pagado arriendos durante 20 años. Mi primer auto.

Pero del otro lado están también aquellos que no pueden o no han podido acceder a un crédito formal. En este punto, entonces, surge la pregunta: ¿por qué unos sí reciben créditos y otros no?

Los expertos en educación financiera coinciden en que existen al menos cinco aspectos que suelen influir en el otorgamiento de créditos. Conocer estas variables resulta indispensable para que corrijamos o mejoremos aquellas cosas que están en nuestra cancha. Por una amable coincidencia del idioma español estos cinco aspectos comienzan con la letra “C” y, por ello, los especialistas suelen referirse a estos como: Las cinco “C” del crédito.

Carácter

El carácter de pago es la credibilidad que ha construido una persona en lo referente al pago de sus compromisos y obligaciones de crédito. Esta variable, en términos sencillos se refiere a qué tan bueno o malo es un sujeto para honrar sus deudas; el carácter se puede ver a través del historial crediticio de una persona.

Es cierto que un cliente puede tener recursos para pagar un crédito, pero si no tiene disposición o carácter para hacerlo, incurrirá en mora, por lo tanto, no será visto como un buen sujeto de crédito.

Recuerde que esta variable está en la cancha del cliente. Pagar a tiempo una deuda es la mejor forma de mostrar un buen carácter de pago.

Capacidad

Un prestamista necesita saber si la persona que recibe el crédito tiene posibilidades de pagar su compromiso, de ahí que resulta importante evaluar su capacidad de pago.

Una de las prioridades de los bancos es cuidar el dinero de sus depositantes, por ello, no pueden arriesgar esos recursos prestando dinero que quizás nunca podrán recuperar, esto afectaría a los depositantes.

No existe un monto de dinero específico que se requiera tener como ingreso para acceder a un préstamo, lo que se debe tener en cuenta más bien es la capacidad de pago de cada uno. ¿Qué es la capacidad de pago? Es la cantidad máxima de los ingresos que una persona puede destinar al pago de deudas.

Para saber su capacidad de pago debe conocer cuáles son sus ingresos y cuáles son sus gastos, no olvide incluir las cuotas de deudas ya adquiridas.

Reste a los ingresos sus gastos y las cuotas de las deudas que debe pagar. Ese es su ingreso neto. Los especialistas recomiendan que no se destine más del 40% de los ingresos a pagar deudas.

Colateral

También suele ser llamado “garantía” o “aval” y se refiere a los activos (por ejemplo, un bien inmueble, maquinaria, inventarios) con los que cuente el cliente para asegurar o garantizar el pago del préstamo en el caso de que, por alguna razón, no pudiera pagar el monto.  

La intención del ente que otorga un crédito no es quedarse con los bienes del cliente, pues esto genera más gastos a los bancos y engorrosos trámites legales. Lo ideal es recuperar el crédito con los pagos a tiempo recibidos por el cliente. Además, así usted puede construir un buen historial.

Recuerde que no todos los créditos exigen un colateral, este requisito suele depender del monto que solicite la persona o empresa y del tipo de crédito. También hay créditos en los que más que un colateral, se solicita que una persona participe como garante de la deuda.

Capital

Los ingresos, como el salario mensual del cliente, suelen ser la fuente principal de pago de un crédito, no obstante, los entes también pueden tomar en cuenta otros factores, como el capital; es decir, los ahorros, inversiones y otros activos con los que cuente el posible deudor para hacer frente a su compromiso.

Condiciones

Se refiere a las condiciones generales que puedan afectar el pago del monto prestado. En este punto están temas como el destino que se le dará a los fondos recibidos del banco, el plazo de pago, e incluso, las condiciones económicas que atraviesa el país en donde vive el deudor. ¿El país atraviesa una grave recesión económica, la economía está estancada o más bien está en una etapa de crecimiento? Eso influye en importantes aspectos como la inflación, la tasa de empleo, entre otros.

Millennials y Baby Boomers: ¿Cómo afrontan las incertidumbres económicas dos generaciones tan distantes?

Millennials y Baby Boomers: ¿Cómo afrontan las incertidumbres económicas dos generaciones tan distantes?

Agruparnos bajo estas etiquetas generacionales nos ha permitido identificar qué características compartimos y así entender qué experiencias y detalles nos hacen pensar y actuar diferente.

Por: Evelyn Tapia, especialista en Gestión de Contenidos Asobanca

Nos hemos acostumbrado a agruparnos con etiquetas que nos definen de acuerdo con la época en la que nacimos, aunque todavía no haya un consenso total con respecto a los años tope de los relevos generacionales.

Hay por lo menos cinco etiquetas generacionales, pero dos acaparan más atención y generan más análisis, por el protagonismo que han tenido en la economía. Están los baby boomers, que hoy están entre los 60 y 75 años, quienes impulsaron el desarrollo inmobiliario y el crecimiento de las grandes urbes.  Y por otro lado están los millennials, la generación marcada por el desarrollo tecnológico y ávida por la preparación académica.

Agruparnos bajo estas etiquetas generacionales nos ha permitido identificar qué características compartimos y así entender qué experiencias y detalles nos hacen pensar y actuar diferente. Conocernos y reconocernos, además, es útil para hacer frente a los desafíos de la vida; uno de esos desafíos es el manejo de las finanzas personales.

Los millennials

El portal PR Newswire menciona los resultados de un análisis que realizó en 2019 la firma estadounidense especializada en consolidación de deudas Consolidated Credit sobre el endeudamiento de las personas según su generación. El reporte señala que la generación más endeudada es la generación de los millennials.

Estos jóvenes adultos acumulan deudas de consumo con tarjetas de crédito por alrededor de USD 1.500 millones y, además, tienen altas sumas que pagar por préstamos estudiantiles, dice PR Newswire. “Los millennials enfrentan la presión de mimar a sus hijos al tiempo que pagan sus préstamos estudiantiles”, se explica en el reporte. En efecto, una de las características de esta generación es su alto nivel de preparación educativa y su afán por conocer el mundo. De ahí que para esta generación una de las claves está en prestar más atención a cómo están usando su tarjeta de crédito y en mantener en orden sus finanzas para honrar el préstamo educativo y el resto de compromisos acumulados.

Aquí algunos consejos útiles:

  • Si tiene más de una tarjeta de crédito, establezca recordatorios en agenda o celular de las fechas de corte y vencimiento de cada plástico, para evitar caer en mora.
  • Elabore un presupuesto mensual para identificar sus ingresos y gastos permanentes, para que así conozca cuál es su capacidad de endeudamiento con la tarjeta, sin olvidar otras deudas ya adquiridas, por ejemplo, la de su maestría. Los especialistas en educación financiera coinciden en que la capacidad de endeudamiento de una persona debería ser máximo el 40% de los ingresos netos.
  • Lo óptimo es usar el crédito diferido de su tarjeta para aquellos consumos de bienes de larga duración, por ejemplo, el juego de muebles y electrodomésticos para su hogar de recién casado. En cambio, el pago corriente, que no genera interés si se paga a tiempo, es recomendable para aquellos consumos de bienes y servicios de más corto plazo, como por ejemplo, las compras de víveres en el supermercado o el viaje a Galápagos de una semana.
  • Si por la crisis económica llega a tener problemas para pagar las cuotas de su crédito educativo o de su tarjeta de crédito, recuerde que los bancos siempre ofrecen alternativas de alivio a los clientes que atraviesan complicaciones. Consulte sobre las opciones de refinanciamiento y reestructuración de su deuda y evite así caer en mora, pues esto perjudicará su historial y complicará el acceso a futuros créditos.

Los baby boomers

Un reportaje de la BBC los llama la generación más rica, pues lograron comprar casa y criar varios hijos. Además, son la generación que ha logrado ahorrar más.

No obstante, hay incertidumbres que matizan las realidades de los baby boomers que viven en economías menos prósperas.

Esta generación está conformada por personas que están por jubilarse o llevan ya un par de años jubiladas. De ahí que algunas de sus preocupaciones son: ¿me alcanzará el dinero de mi jubilación para tener una vida de calidad? ¿Alcanzará mi jubilación para pagar médicos y tratamientos si me enfermo? ¿Podrá mi hijo pagar su maestría y mantener a mis nietos?

Al ser una generación que ahorró más y tiene más recursos, pueden sentirse atraídos por invertir su dinero para que este genere más ganancias.

Estos son algunos consejos para aquellas personas que están en este segmento:

  • Invertir es sano, pero manténgase alerta y evite caer en posibles estafas que prometen altísimos rendimientos en períodos cortos de tiempo.
  • No invierta en sistemas “novedosos” de inversión si no comprende cómo funcionan, busque asesoría para invertir en entidades formales y reguladas por las autoridades del país.
  • Evite dar clic en ofertas de inversión y negocios llamativos que aparecen en sitios de internet poco seguros o que llegan de correos desconocidos.
  • No apueste todo al mismo caballo; es decir, si ha decidido invertir en una entidad formal y regulada, diversifique los instrumentos en los que va a invertir.