Evolución de la Banca – Septiembre de 2020

prensa

Evolución de la Banca – Septiembre de 2020

Prensa > Noticias > Evolución de la Banca – Septiembre de 2020

Los indicadores de la banca, durante el mes de septiembre, siguen reflejando la solidez, alta liquidez, gran capitalización y solvencia del sistema bancario en su conjunto.

La confianza de los depositantes en las entidades bancarias se ve reflejada en los depósitos, que continúan creciendo ya por 6 meses consecutivos. Al cierre de septiembre de 2020, el saldo total de los depósitos se ubicó en USD 34.644 millones lo que significó un crecimiento anual de USD 2.573 millones y una variación mensual de USD 386 millones manteniendo una tendencia de crecimiento positiva y creciente. Esto significa que los depósitos registraron un incremento de 8% anual y 1,1% mensual.

De igual forma, la liquidez continúa fortaleciéndose, ubicándose en 30,7% en septiembre del 2020. Esto es 6,6 puntos porcentuales adicionales en comparación al mismo mes del 2019. Por su parte, la colocación de créditos se ha recuperado y registra una tendencia creciente en términos mensuales a partir de septiembre. Al cierre de septiembre de 2020, la cartera bruta es de USD 28.690 millones, que pese a ser menor en un 2,3% al valor registrado hace un año, refleja una recuperación mensual de 0,3%, lo que sin duda es una señal muy positiva en medio de la severa crisis económica actual.

En este escenario de alto riesgo y mayor incertidumbre, los bancos siguen equilibrando la prudencia del manejo de los recursos de los depositantes con la necesidad de apoyar a sus clientes en la reactivación productiva. A pesar de que la demanda de créditos se mantiene baja en comparación con 2019, desde marzo a agosto del 2020 la banca otorgó USD 11.063 millones en nuevas operaciones de crédito, de los cuales el 73% ha sido destinado a créditos productivos.

Para entender de mejor forma el desarrollo de la crisis a causa de la pandemia del COVID-19, se podría dividir a este desafiante período en tres etapas. La primera etapa fue enfocada en los alivios financieros (marzo – junio 2020), en donde la banca apoyó de manera masiva a sus clientes a través de diferimientos extraordinarios, en los momentos más complejos del confinamiento. La segunda etapa fue de reactivación (julio – septiembre 2020), en la cual la banca, además de impulsar con nuevos créditos, también gestionó refinanciamientos y reestructuras en conjunto con los clientes que lo requerían, para que sus obligaciones se ajusten a su nueva capacidad de pago.

Ahora estamos en una tercera etapa (octubre – diciembre 2020), que inició hace unas semanas, en donde se comienzan a revelar los impactos de la crisis y se visualiza la importancia de las decisiones prudentes de la banca en cuanto a provisiones, cobertura y capitalización.

De hecho, tras la culminación del estado de excepción y la vigencia de las Resoluciones No. 569-2020- F y No. 582-2020-F de la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera de diferimientos extraordinarios, en el mes de septiembre ya se refleja un incremento en la morosidad, algo que se había anticipado dada la compleja situación económica que impactó a varios sectores del país.  Al mes de septiembre 2020, la tasa de morosidad de toda la banca privada es de 4,07% lo que representa un incremento de 1,1 puntos porcentuales en relación con el mes anterior y 1,1 puntos porcentuales en relación al mes de septiembre 2019. La morosidad por segmento es de 1,25% para el segmento comercial, 6,74% en consumo, 5,26% en vivienda y 5,97% en microcrédito.

Sin embargo, como muestra de la administración técnica y prudente, en anticipación a este hecho, los bancos han venido constituyendo altas provisiones para lograr que la cobertura de su cartera vencida sea amplia, colocándose en los niveles más altos de América Latina. Actualmente la cobertura bancaria es de 184%, lo que implica que las provisiones en relación a la cartera improductiva son de 1,8 veces más altas.

Como lo hemos reiterado en varias ocasiones, el sector bancario ha sacrificado sus utilidades para fortalecer su solidez y brindar confianza a sus clientes y así lo demuestran las cifras. Al cierre del mes de septiembre del 2020, la rentabilidad (ROE) de la banca es de 4,6%, lo que significa una caída de 9 puntos porcentuales frente al mismo mes del 2019. Cabe resaltar que pese a la dura situación económica que atraviesa el país, la solvencia de la banca se fortaleció en septiembre llegando a 14,7%, lo cual evidencia un incremento de 1,3 puntos porcentuales en comparación al mismo mes del 2019.

Las utilidades de la banca se han visto reducidas en un 63% en comparación al año anterior.

Las buenas decisiones tomadas junto a la aplicación de las mejores prácticas internacionales han permitido a la banca estar preparada y contar con las provisiones necesarias para sobrellevar la complejidad del contexto actual.

La banca continúa aplicando medidas técnicas que permiten mantener su solidez, liquidez y solvencia y brindar estabilidad a la economía del país y seguridad a los recursos de sus depositantes.  

Compartir

Otras noticias